Asamblea se solidarizó con Venezuela por hechos ocurridos el 5 de julio

Jueves, 13 de julio del 2017 - 19:35 Imprimir Elaborado por: Sala de prensa

Con 116 votos, la Asamblea Nacional del Ecuador rechazó y condenó todo acto de violencia, como el sucedido el 5 de julio de 2017 en Venezuela, e invitó a hacer votos para que ese país encuentre una salida política, de conformidad con sus mecanismos democráticos. Lo hizo a través de un proyecto de resolución que presentó Carlos Falquez, asambleísta por el Partido Social Cristiano.

El legislador planteó que se cambie el orden del día para tratar este tema, cuya petición recibió el apoyo de 118 asambleístas. En una rueda de prensa, calificó este apoyo como un acto de madurez, sensatez, cordialidad y solidaridad. “Uno de los méritos de la democracia es respetar la diversidad y lo que piensan nuestros adversarios”.

En la resolución, el Parlamento consideró que “existen actos de violencia que atentan contra los derechos humanos. Se ha irrespetado la condición humana”, explicó Falquez en la defensa de su proyecto. “No podemos cerrar los ojos ante esta dura realidad, cuando hay países en todo el mundo que han demostrado su solidaridad. Queremos que la paz vuelva. Esta no es una cuestión de personas, bloques o partidos, sino de un respaldo institucional”, argumentó.

Mauricio Zambrano, representante de la circunscripción de América Latina, consideró que es importante trasmitir esa solidaridad, porque hay que dejar en claro que “nunca vamos a estar a favor de actos violentos, vengan de donde vengan”. Sin embargo, sugirió no sesgarse a una sola información, sino tener una perspectiva de las dos partes (oficialismo y oposición).

El asambleísta relató que vivió más de 35 años en Venezuela y recordó algunos de los beneficios que han recibido los ecuatorianos de los planes de ayuda social implementados por el gobierno de ese país.

Hizo referencia al artículo 426 de la Constitución, que establece que las relaciones de nuestro país con la comunidad internacional responderán a los intereses del pueblo ecuatoriano. Además, proclama la independencia e igualdad jurídica de los Estados, la convivencia pacífica y la autodeterminación de los pueblos, así como la cooperación, la integridad y la solidaridad.

La Carta Magna también propugna la solución pacífica de las controversias y los conflictos internacionales, y rechaza la amenaza y el uso de la fuerza para resolverlos. Al mismo tiempo, condena la injerencia de los Estados en los asuntos internos de otros países.

En su intervención, Falquez habló, además, de la solidaridad institucional, de la fraternidad entre los pueblos. “Debemos mandar un mensaje de afecto desde Ecuador al mundo ante la angustia que viven los parlamentarios venezolanos”.

LILA/pv