El presidente de la Función Legislativa, Fernando Cordero Cueva, entregó la condecoración “Asamblea Nacional de la República del Ecuador, Dr. Vicente Rocafuerte” al mérito social a Monseñor Gonzalo López Marañón, por su permanente defensa de los derechos humanos y compromiso con los sectores más desposeídos de la sociedad.
Monseñor Gonzalo López Marañón, en el Pleno de la Asamblea Nacional.
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Así mismo, confirió un Acuerdo Legislativo a través del cual se destaca que durante la enriquecedora y prolífera labor Monseñor Gonzalo López Marañón apoyó a la provincialización de Sucumbíos, oficializada el 13 de febrero de 1989, así como su intensa actividad por fortalecer una conciencia participativa y solidaria en la colectividad, en firme adhesión al mensaje del Evangelio y compromiso con los sectores más desposeídos de la sociedad, que fue entregado por el asambleísta Armando Aguilar.
La acción social de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos, durante su liderazgo, se evidencia en la vocación de servicio e inclaudicable espíritu de lucha y solidaridad, virtudes plasmadas en su obra y pensamiento transmitidos a la población con sólidos valores intelectuales, éticos, morales y singular preocupación por la consecución de mejores condiciones de vida para la comunidad.
Monseñor Gonzalo López Marañón, un misionero español, integrante de la Orden de los Carmelitas Descalzos, ha desarrollado un encomiable trabajo en la provincia de Sucumbíos, propiciando la organización de mujeres, campesinos, indígenas, jóvenes y comunidades eclesiales de base, inspirada en un modelo de Iglesia estrechamente vinculada a los pueblos y su desarrollo integral.
La condecoración se entregó considerando que es deber de la Asamblea destacar y hacer público el reconocimiento a hombres y mujeres excepcionales que sobresalen por su acción de servicio, enalteciendo su vida y obra como ejemplo para el país.
En este marco, la Asamblea Nacional reconoce su valía y el trabajo y se adhiere al justo homenaje que le rinde el pueblo del Ecuador, al concluir su misión como Obispo de la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos, desarrollada con entrega, amor, servicio y solidaridad, que compromete el respeto y gratitud de la comunidad.
De su lado, Monseñor López Marañón señaló que al concluir su gestión es bueno identificar los días buenos y mejores que fueron tejiendo la trama de la patria. Hoy, es uno de esos días mejores, con buen sol y transparente, porque la Asamblea Nacional a través de este homenaje reconoce ese trabajo arduo a favor de un pueblo, como el de Sucumbíos. Todos los que estamos aquí nos sentimos contentos ya que somos compensados de esas horas tan sensiblemente duras y sorprendentes como las que nos toca vivir, afirmó.
Por ello, dijo, a los hijos de Sucumbíos nos sienta bien este reconocimiento nacional, después de tanto sufrimiento.
JLVN/pv