Científicos e investigadores en bioconocimiento, expusieron charlas magistrales en el tema de biocomercio, plantas útiles, potencialidades económicas de la fauna, en el tercer día del seminario que se lleva a cabo en la Asamblea Nacional, donde Felipe Campos, de la Pontifica Universidad Católica del Ecuador, señaló que apenas el 10% de la biodiversidad biológica de nuestro país se conoce, por tanto, la investigación y difusión en esta materia constituye un desafío del siglo XXI.
Es insignificante el conocimiento de biodiversidad que tenemos, ya que de los 17 millones de especies existentes, apenas un millón, cuatrocientos mil han sido descritas y de este grupo, únicamente 50 mil se han llegado a sistematizar, es decir, el tres o cuatro por ciento. Existe un gran campo desconocido que la investigación debe profundizar, ya que la biodiversidad del planeta es inconmensurable, recalcó.
De su lado, la investigadora Monserrat Ríos, precisó que es necesario un análisis exacto de lo que contiene cada recurso vegetal que es utilizado por varios pueblos indígenas, a la vez que indicó que en la Amazonía existe un 30% de especies que podrían desaparecer.
Es necesario que las investigaciones tengan enfoque socio ambiental; valorizar la sabiduría milenaria de los pueblos indígenas porque esto es una contribución ecológica, social, económica y cultural no solo para el país sino para las universidades y crear programas ambientales de conservación.
La etnobotánica debe impulsar la revalorización de las plantas útiles, donde la contribución científica del Ecuador debe orientarse a recuperar la memoria oral, ya que todos estos miles de años de conocimiento se encuentran en este plano frágil y más bien debe constar en documentos escritos; así mismo, rescatar la sabiduría ancestral que está en proceso de extinción; valorizar la sabiduría milenaria, por lo que hay que hacer un seguimiento a los parques nacionales y monitoreo de especies, agregó.
Así mismo, aseveró que es tarea de cada uno de los ecuatorianos el conservar el saber ancestral y la biodiversidad, porque el futuro del Ecuador está en juego, pues las futuras generaciones que somos nosotros debemos ser responsables.
Entre tanto, Ana Carolina Benítez, del Programa de Biocomercio de la Corpei, manifestó que el Ecuador debe buscar productos de especialidad que no se encuentra en otros lugares y que generarían emprendimientos económicos para diversos sectores sociales. La diferencia está en hacerlo bien, sostenible y buscar los mercados que sí reconocen prácticas diferentes y están dispuestos a innovar; y, ahí nuestro país puede tener una gran ventaja, concluyó.
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