En el programa “Lo dices tú, lo digo yo”, que transmite La Radio de la Asamblea Nacional, Andrea Oña señaló que se debe respetar la preferencia sexual de la persona, más aún cuando está en la etapa de niña, niño y adolescente.
Es importante que la familia como pilar fundamental de la sociedad tenga incidencia en esto, que respete cada caso. Hay familias tradicionales que no aceptan la orientación sexual, la diferencia sexual, lo que usualmente llamamos “normal” que sería tener gustos por las personas de diferente sexo, pero, aparentemente normal porque cada persona tiene derecho de asumir su sexualidad y a vivirla plena y responsablemente, dijo Andrea Oña.
Agregó que el respeto ante todo tiene que vérsela como norma vital. Tenemos que entender que cada persona tiene su preferencia sexual y tiene que ser respetada desde la casa, es decir, los padres son quienes deben enseñar a sus hijos que siempre van a tener la confianza de ellos, y van a estar a su lado, porque incluso habrá momentos en la vida durante su proceso de pubertad, adolescencia, donde se pueden confundir y llegar a creer que tienen alguna orientación sexual y tal vez solo sea una fase o un proceso de autoconocimiento.
Muchas veces las personas: hombres o mujeres tienden a tener gusto por su propio cuerpo o por cuerpos que sean similares, en el caso de la homosexualidad, pero solo puede ser una fase una transición y este proceso debemos respetarlo y orientales siempre para el autoconocimiento, subrayó Andrea Oña, comunicadora que tiene experiencia en trabajo con adolescentes en lo que tiene que ver con derechos sexuales y reproductivos.
Recomendó buscar apoyo de un profesional de confianza, sea el orientador del colegio o incluso familiares que les puedan ayudar. No solamente de los padres que pueden estar en esa preferencia sexual, sino buscar el apoyo de un tercero, pero de confianza, para que sea un mediador entre los padres y el niño o niña.
Subrayó que “he compartido talleres tanto con padres de familia, adolescentes y alumnos de distintos colegios, es decir, la famosa triada que llamamos, para lograr que una educación en salud sexual y reproductiva se lleve a cabo, pues es importante que los padres sepan las alternativas de prevención que los jóvenes tienen, al aclarar que con eso no se está promoviendo el libertinaje o abriendo los ojos a los chicos para que tengan relaciones irresponsablemente, más bien, estamos evitando que ellos tengan un problema a futuro”.
Existen estadísticas donde el número de madres adolescentes ha aumentado en los últimos tiempos porque no se les ha hablado correctamente, poniendo las cartas sobre la mesa, pero “hay que entender que los jóvenes son muy inteligentes y no podemos educarlos con la cultura del miedo, ni exigirles que no hagan tal o cual cosa, porque les va a ir mal en la vida, sino más bien hacerles ver las cosas buenas o malas y ellos sabrán decidir por sí solos cuál es el camino que quieren para su vida”.
Como recomendación para que los jóvenes puedan ejercer este derecho, dijo que primero deben amarse, quererse y aceptarse tal y cual son, es decir aceptar la identidad sexual y no ocultase, porque eso genera problemas a lo largo de su vida.
Es complicado que los medios de comunicación puedan posesionar un programa de sexualidad porque se debe trabajar bastante con un proceso de investigación muy largo ya que la sexualidad es muy amplia, en virtud de que somos personas sexuadas desde el momento en que nacemos, desde el momento en que somos procreados hasta el día de nuestra muerte y esto abarca muchas cosas que requieren explicaciones claras, pero lo fundamental es que jóvenes y niños tengan información de alta calidad con respecto a la sexualidad, manifestó
Finalmente, precisó que lo primero es educar a los padres y enseñarles lo que sus hijos van a aprender, luego enseñarles a los docentes, a los alumnos para que los tres estén conscientes de la información que se les está dando.