En el segundo debate del proyecto de Ley Orgánica de Educación Superior, los asambleístas de diversas bancadas coincidieron en la necesidad de garantizar el derecho de las personas a una educación superior de calidad, que se enmarque en la excelencia, con visión pluralista, sin discriminación, con carácter humanista, cultural y científica.
Estuvieron presentes los representantes de los estamentos del sistema universitario, así como estudiantes de diversas universidades, escuelas politécnicas e institutos técnicos, tecnológicos y pedagógicos del país.
A criterio del asambleísta Mao Moreno, las universidades requieren cambios profundos, porque solo así podrán ser verdaderamente libres, democráticas, incluyentes, pluralistas, que haya avances en la ciencia, la técnica, el arte, la cultura, es decir, una universidad de calidad, no secuestrada por aquellos grupos que siempre violentaron los destinos de los centros superiores.
La universidad de los nuevos tiempos debe garantizar el derecho de los estudiantes a tener acceso a la universidad, la autonomía universitaria, pero con rendición de cuentas, vinculado a los procesos de cambio y enmarcadas en el desarrollo del buen vivir, por tanto, los estudiantes deben tener la participación en el cogobierno. La propuesta de avanzada no solo que ratifica la necesidad de mantener el Fondo para el Desarrollo de las Universidades y Escuelas Politécnicas, Fopedeupo, con la finalidad de atender las rentas con políticas justas dictadas desde el Ejecutivo, por lo que debe existir una concordancia entre la academia y el Ejecutivo.
En virtud de que algunos rectores de universidades se han perpetuado en sus cargos, planteó que en la disposición 19, en el inciso segundo se incorpore que se exceptúa a los rectores que están cumpliendo dos períodos consecutivos para que, a partir de la promulgación de la presente ley, esas instituciones de educación pública y particulares, convoquen inmediatamente a elecciones de nuevas autoridades académicas.
De su lado, el asambleísta Jorge Escala indicó las razones por las cuales presentó un texto alternativo, en el mismo que se recogen las propuestas de aquellos protagonistas que siguen luchando por la verdadera autonomía y gratuidad de la enseñanza. Dijo que en el documento se toma en cuenta la lucha de la Federación de Estudiantes Universitarios, FEUE, de mantener el Fopedeupo, que permitirá tener los recursos necesarios para el accionar universitario, así como la necesidad de que los estudiantes participen en la evaluación de los profesores, las respectivas compensaciones económicas para el personal administrativo en caso de trabajar horas extras; la jubilación complementaria y que los docentes universitarios se mantengan en la Ley de Educación Superior, pero esto se podrá materializar en el momento que se resuelvan los nudos críticos como son: autonomía, calidad, investigación y docencia.
Entre tanto, el asambleísta Galo Vaca resaltó que en el seno de la Comisión se han recibido a más de mil representantes de diversos sectores involucrados en la temática, quienes tuvieron la oportunidad de dar a conocer sus criterios, mismos que fueron incluidos en el texto de mayoría y, por ello, su apoyo y firma en este documento.
En cuanto a la integración del Consejo de Educación Superior, se establece que estará integrado por cuatro representantes del Ejecutivo; seis académicos: tres de las universidades públicas, uno por las escuelas politécnicas, uno por las universidades particulares y uno por los institutos superiores técnicos, tecnológicos, pedagógicos, de artes y conservatorios superiores; un representante de los estudiantes que participara en las sesiones solo con voz, pero sin voto, por lo que la normativa debe permitir que participen en igualdad de condiciones, dijo, al defender la creación de la Universidad del Napo.
De su lado, Gilmar Gutiérrez sostuvo que no está de acuerdo que el presidente del Consejo de Educación Superior sea elegido por el Ejecutivo, pues todos los ecuatorianos quieren que la educación no esté en manos de un ente político, ni de los gobiernos de turno.
Mientras, el asambleísta Eduardo Encalada, al sostener que en el informe de mayoría fue debatido ampliamente, socializado y concienciado en el alma del pueblo, por consiguiente, el texto ofrece seguridad a la gente y a los padres de familia y, entre otros aspectos, se garantiza el derecho de los estudiantes, con oportunidades de trabajo.
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