La Comisión de Régimen Económico y Tributario recibió, en su seno, al secretario de la Senplades, René Ramírez y al subsecretario de Impresión de esta entidad, Mateo Villalba; así como a la subsecretaria de Competencia del Ministerio de Industrias y Productividad, María Teresa Lara; y, a César Robalino, Director de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, quienes expusieron sus criterios en torno al proyecto de Ley Orgánica de Regulación y Control del Poder de Mercado, enviado por el Ejecutivo con el carácter de urgente en materia económica.
En su intervención, el Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo calificó de importante este proyecto, tomando en cuenta que tiene como propósito evitar, prevenir, corregir y sancionar el abuso de poder de mercado y otras conductas nocivas para la eficiencia económica y el Buen Vivir.
Indicó que históricamente el Ecuador ha sido un país con una economía altamente concentrada, es decir, el poder económico ha estado en muy pocas manos, lo que ha profundizado la inequidad y pobreza en la población.
La concentración, los monopolios y el poder de mercado están generando abusos y prácticas desleales donde los mayores afectados son las familias ecuatorianas, al encontrar productos de mala calidad o precios excesivos, por ello, el Ecuador demanda una ley urgente que regule los abusos del poder de mercado y la concentración económica, agregó.
Precisó que este tipo de legislación existe en todos los países desarrollados del mundo y en todos los países de nuestra región y de hecho solo en América del Sur, pueblos como Bolivia, Ecuador y Paraguay carecen de este tipo de legislación.
Añadió que esta ley lo que busca es proteger a los ciudadanos de los abusos de mercado (de grandes empresas o grupos económicos y de otras empresas con poder de incidir en el mercado); garantizar a las empresas reglas claras y transparentes para competir en condiciones justas y que sus logros puedan darse por sus virtudes y eficiencia y no por prácticas tramposas o desleales, que son muy comunes en mercados concentrados. Además, permite que la concentración se realice de manera regulada y controlada en los sectores y actividades, lo cual genera beneficios para la sociedad.
Entre tanto, Mateo Villalba señaló que existen prácticas que deben ser sancionadas como por ejemplo el restringir niveles de producción, extracción del excedente del consumidor, es decir, bajar la producción u ocultar productos para sacar provecho de la especulación de precios como el gas, azúcar, arroz, etc.
Así mismo, la discriminación de precios; la venta condicionada o atada; los subsidios cruzados, entre otros. Lo que se castiga es el poder concentrado, abusando contra otros, la competencia desleal, la publicidad engañosa. Lo conveniente es garantizar el acceso a productos y bienes de calidad, dijo.
Manifestó que de acuerdo con el Plan Nacional para el Buen Vivir, una estrategia importante es incrementar la productividad que permita reducir la concentración de la producción y desarrollar nuevas capacidades de producción y potencialidades de crecimiento económico, con el fin de facilitar una mejor distribución de la riqueza y una composición más competitiva de los mercados.
Todos seremos beneficiados con esta ley, principalmente los consumidores, pues las prácticas comerciales leales aseguran la mejor calidad de los productos y servicios, a precios justos, enfatizó.
De su lado, la Subsecretaria de Competencia del Ministerio de Industrias y Productividad, afirmó que en Ecuador hay que controlar las concentraciones de poder, evitar las prácticas monopólicas y oligopólicas, por ello, que en nuestro país deben existir sanciones ejemplares para que no se vuelvan a cometer estas actividades.
Dijo que el aumento de la productividad real, la diversificación productiva y la transformación de las exportaciones e importaciones son instrumentos de esta estrategia, porque permitirán un mejor desempeño de la economía del Buen Vivir; así como desarrollar el mercado interno, reducir la dependencia externa del país y disminuir la vulnerabilidad de la economía. Dicha estrategia apunta a diversificar los productos, los destinos y los productores que participan en el comercio internacional.
Esta ley, de importancia estratégica para el país, no castiga la concentración que se da porque una empresa es eficiente y competitiva ni desconcentra los mercados altamente concentrada; hace énfasis en prohibir, corregir y sancionar el abuso de poder de mercado, determina un tratamiento diversificado a cada operador económico, según su tamaño, sus prácticas y su incidencia en el mercado, concluyó.
JLVN