El Pleno de la Asamblea Nacional, en el maco de la sesión No. 129 debate el proyecto reformas a la Ley de Seguridad Social, referente a la Jubilación Especial para las Mujeres, mismo que pretende permitir el acceso de las mujeres a una pensión jubilar que haga viable su subsistencia y desarrollo, tras acreditar 300 imposiciones al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.La asambleísta Nivea Vélez indicó que es necesario considerar que este sector de la población requiere medidas jurídicas positivas que efectivicen el reconocimiento de los múltiples roles que desempeña, dando respuesta a una lucha legítima que se ha desarrollado históricamente en pos de una igualdad palpable.
Resaltó que las mujeres cumplen un doble y hasta un triple rol en la vida, razón más que suficiente para poder acceder a una jubilación especial, al tiempo de sostener que existen los recursos necesarios para que pueda sustentarse este proyecto de jubilación, ya que el aporte de los afiliados del sector privado individual es de 211 millones y el aporte patronal de 244 millones; en el sector público el aporte individual es de 128 millones y el patronal de 117 millones y que al seguro campesino el aporte es de 1 100 millones.
Afirmó que en el primer trimestre de 2011 la recaudación por concepto de aportes llegó a 708 millones de dólares, “lo que significa que el Seguro Social tiene un ingreso mensual de 230 millones solamente por concepto de aporte personal y patronal de los afiliados.
A su vez, Clara Salazar, de la Coordinadora de Mujeres, manifestó que la discusión tiene múltiples aristas, pero que en el fondo está la norma que implica la igualdad entre hombres y mujeres.
Dijo que la clave de la discusión es la doble jornada que tienen las mujeres que participan en el mercado laboral. Se trata de una medida que pretende compensar la discriminación histórica en contra de las mujeres. Permitir que accedan a la pensión es un reconocimiento a sus roles de género y las cargas laborales al asumir el cuidado del hogar, lo que hace que su paso por el mercado laboral sea mayor que los hombres y, por tanto, tienen un mayor desgate físico y mental.
De su lado, Mariana Pallasco, presidenta de la Unión Nacional de Educadores (UNE), resaltó que se trata de un tema de justicia, de equidad e igualdad, a la vez que felicitó a la Asamblea, por acoger el tratamiento de esta reforma a la Ley de Seguridad Social e incorporar la jubilación especial para las mujeres, con 300 imposiciones, es decir a los 25 años de servicio sin límite de edad y reconoce una pensión equivalente al promedio de los cinco mejores sueldos.
Enfatizó que para su organización y las mujeres en general el proyecto constituye una aspiración justa en defensa de los derechos humanos y laborales de los sectores más vulnerables de la población.
Señaló que de los 200 mil docentes que trabajan en el sistema educativo nacional público, el 70% son mujeres, es decir alrededor de 140.000 maestras tienen a cargo la tarea más sensible de una sociedad como la de formar seres humanos.
RSA/pv