Asambleístas de distintas bancadas legislativas, en el segundo debate del proyecto de Ley Orgánica de Desarrollo Fronterizo, consideraron que la normativa es de vital importancia para el desarrollo de estas zonas ya que permitirá el fortalecimiento de sus capacidades locales y la incorporación de los gobiernos parroquiales y provinciales fronterizos como parte de las entidades implicadas en los fines y objetivos de esta Ley que busca afianzar una cultura de paz y promover su progreso socioeconómico.
En la sesión 130 los parlamentarios, en sus observaciones, señalaron que el Plan Nacional de Desarrollo, como máxima directriz política y administrativa que articula la acción pública de corto, mediano y largo plazo, debe estar detallada y separada, con la finalidad de evaluar y monitorear el cumplimiento de la inversión pública en la ejecución de planes, proyectos y programas, no solo por parte de la Senplades, sino, también de los Gobiernos Autónomos Descentralizados, sobre todo en el desarrollo productivo y de manera preferente en la franja fronteriza.
Además, señalaron que dentro del Plan Nacional de Desarrollo se debería incluir un texto que establezca la garantía y protección del patrimonio cultural tangible e intangible, así como el patrimonio natural; contenidos mínimos de desarrollo fronterizo, a fin de incluir políticas de desarrollo de los cantones fronterizos que contengan entre otros el desarrollo social y económico de las poblaciones fronterizas con criterios de interculturalidad y plurinacionalidad, equidad de género y generacional; el desarrollo de la seguridad fronteriza tendente a la protección de los derechos de todas las personas en el marco de una efectiva vigencia de la paz y buena vecindad.
Pidieron que se establezca espacios y encuentros de diálogo y relación intercultural entre los habitantes de los cantones fronterizos; que en los procesos de educación para la cultura de paz y buena vecindad debe necesariamente contemplarse los encuentros y espacios interculturales para cohesionar a los habitantes y fortalecer el respeto a la diversidad, de acuerdo a la situación geográfica, cultural y lingüística de la zona, respetando los derechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades.
Para asegurar el desarrollo socioeconómico de los cantones fronterizos, la atención preferencial del Estado se orientará a lograr cambios sociales profundos tendentes a la erradicación de la pobreza y a la construcción de un sistema económico justo, democrático, productivo y sustentable, que asegure la distribución adecuada de los beneficios y genere trabajo digno a sus poblaciones, propiciando un desarrollo armónico, endógeno, equitativo y sustentable, que reduzca la emigración forzada y el desarraigo cultural y económico de dichas poblaciones, a cuyo efecto, se respetarán sus prácticas culturales.
En el debate, los parlamentarios resaltaron el fortalecimiento de los vínculos de cooperación y buena vecindad con las zonas de frontera de los países vecinos, pero que es necesario fortalecer fronteras vivas, una barrera que contenga las amenazas externas y que debe existir igualdad territorial, para cubrir esta deuda histórica.
El cuerpo legal regula el régimen de atención preferencial de todos los niveles de gobierno e instituciones públicas, para los cantones y parroquias rurales que se encuentran total o parcialmente dentro de la franja de cuarenta kilómetros desde la línea de frontera.
Prevé que los cantones y parroquias comprendidos bajo el régimen previsto en esta ley, recibirán atención preferencial de parte del gobierno central y de los gobiernos autónomos descentralizados regionales y provinciales, a través de políticas, programas y proyectos, de conformidad con el Plan Nacional de Desarrollo y los planes de desarrollo y ordenamiento territorial de los gobiernos autónomos descentralizados.
JLVN/pv