La asambleísta Dora Aguirre, representante de la circunscripción de Europa, Asia y Oceanía, alertó a la comunidad ecuatoriana en España que accedió a créditos hipotecarios y que, por falta de trabajo, no pueden cubrir la deuda permanezca atenta ante las alternativas que están planteando algunas entidades bancarias en la nación ibérica, en torno a la renegociación de sus acreencias que les obligaría a pagar con sus bienes en el Ecuador.
Pidió a las personas que tienen créditos hipotecarios pendientes lean detenidamente los contratos y busquen asesoría ante cualquier renegociación que desde las entidades bancarias se les plantee.
Señaló que ha mantenido informadas a las autoridades competentes acerca de las posibles acciones que entidades financieras puedan adoptar en el país en contra de nuestros compatriotas, advirtiendo, incluso, las intenciones del Banco Pichincha España, que pretende comprar una cartera de activos y pasivos, que pueda conducir a refinanciar deudas, con la posibilidad de embargo de bienes en el Ecuador, en caso de no cubrir sus obligaciones.
Recordó que, a raíz de la crisis económica que se originó en la península ibérica, desde el 19 de marzo de 2010, solicitó información a la Superintendenta de Bancos y Seguros de aquel entonces, Gloria Sabando, a la vez que alertó a la autoridad respecto de que las instituciones financieras españolas intentarían refinanciar la deuda para integrar la posibilidad de embargo de bienes inmuebles en Ecuador, haciéndoles suscribir nuevas garantías.
Ante estas consultas la Superintendencia de Bancos informó que las deudas contraídas en suelo español eran territoriales y, por ende, no podían perseguirse en Ecuador y que en ese momento no existía institución financiera española o nacional que mantuviera convenios de cobro por deudas otorgadas en España.
Dijo que Sabando explicó, además, que aún siendo esto posible, Ecuador no permitía el cobro de entidades financieras extranjeras en territorio nacional, a menos que el deudor haya suscrito voluntariamente, de manera expresa, en el contrato de hipoteca, garantías extraterritoriales, haciendo constar bienes en el Ecuador, lo que para entonces no se había hecho, sin embargo, estaba abierta la posibilidad de que al refinanciar las hipotecas, los deudores hicieran constar este tipo de garantías.
Como producto de esas consultas, a más de otras acciones emprendidas, Gloria Sabando se reunió con los representantes de la Banca en España, en el mes de julio de 2010, en donde se advertía de las amenazas, chantajes y presiones, que nuestros compatriotas recibían por parte de algunos comerciales de cajas de ahorro y bancos.
Posteriormente, cuando llegó la información de la compra de la cartera de deuda por parte del Banco Pichincha España a Bankia (antes Caja Madrid), el 1 de agosto de 2011, Aguirre realizó la correspondiente consulta al actual superintendente de Bancos, Pedro Solines, sobre la posibilidad de que esta entidad bancaria realice el cobro o recuperación de cartera, persiguiendo bienes de compatriotas ecuatorianos en territorio nacional.
Al respecto, el funcionario contestó que la posibilidad de que una entidad financiera extranjera pueda efectuar gestiones de recuperación de cartera sobre operaciones de crédito otorgadas a ecuatorianos residentes o domiciliados fuera del país existe, siempre y cuando el solicitante hubiera autorizado contractualmente comprometer sus bienes en Ecuador como garantía de tales obligaciones.
En referencia al Banco Pichincha España, Solines indicó que se trata de una entidad financiera española que está sujeta al marco legal vigente del Reino de España, y a las normas de sigilo y reserva de ese país, por lo que no podía proporcionar los datos particulares de las personas físicas intervinientes en operaciones de cartera de activos financieros adquirida.
Dora Aguirre rechaza, además, la sola posibilidad de que una entidad financiera, nacional o extranjera, pretenda ir en contra de los intereses de las y los compatriotas ecuatorianos, a quienes vendieron viviendas con valores inflados por lo que, incluso, después de haber pagado sus créditos por varios años, sumados estos pagos y la devolución del bien, no termina la deuda real, quedando endeudados por muchos años más.
RSA/eg