El Pleno de la Asamblea aprobó, con 96 votos, el Acuerdo entre los Gobiernos de las Repúblicas de Ecuador e Italia relativo a la cooperación en Defensa, suscrito el 20 de noviembre de 2009, por cuanto, entre otros factores, está orientado al fortalecimiento institucional y no compromete a la planificación estratégica operacional, ya que respetará las respectivas legislaciones nacionales y las obligaciones internacionales asumidas para promover, facilitar y desarrollar la cooperación en el campo de la defensa.
En la sesión 133 del Pleno, el asambleísta ponente, Fausto Cobo resaltó la importancia de aprobar este acuerdo respecto a la cooperación en Defensa, entre los dos países, al aclarar que el instrumento internacional no compromete, ni condiciona la planificación estratégica operacional de la defensa nacional de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, sino que más bien trae muchos beneficios para el país y, por ello, incluso la Corte Constitucional emitió un informe favorable porque se ajusta a nuestra normativa constitucional.
Indicó que el instrumento internacional, que contiene 15 artículos, desarrolla áreas relacionadas con las políticas de seguridad y defensa; investigación y desarrollo, apoyo logístico y adquisición de productos y servicios de defensa; conocimiento y experiencias adquiridas en el cumplimiento de operaciones internacionales y mantenimiento de paz; educación, adiestramiento en el campo militar; aspectos ambientales y de contaminación causada por actividades militares; servicio médico militar; historia militar; deporte militar y otras áreas de interés mutuo de las dos partes.
Bajo estos argumentos, pidió a los asambleístas dar su voto para aprobar este instrumento internacional, tomando en cuenta que le corresponde a la Asamblea Nacional, aprobar o improbar este tratado, conforme lo determina el artículo 120 numeral 8 de la Constitución; y, en cuanto al derecho internacional público cumple los requisitos en lo referente a la Convención de Viena sobre los derechos de los tratados.
Recalcó que el acuerdo no es una alianza militar o que comprometa directamente el tema político o militar, pero está orientado a disminuir la presencia de factores adversos, antagonismos, presiones, amenazas que van en contra de los objetivos nacionales que es buscar la paz, tranquilidad, bienestar en el Estado.
Hay que tomar en cuenta que el tratado también está orientado a compartir experiencias para remediar el daño ambiental, pues las operaciones militares generalmente causan problemas referentes al ambiente; en el nivel político estratégico es donde se centra este tratado dijo al sostener que la defensa nacional se la debe entender como todas las acciones coordinadas del Estado para desarrollar y aplicar una capacidad efectiva de protección de su población, territorio, recursos, soberanía, institucionalidad, patrimonio cultural e intereses vitales, tomando en cuenta que la defensa nacional no es la defensa militar.
JLVN/pv