Ante el conflicto entre las congregaciones Carmelitas Descalzos y Heraldos del Evangelio de la provincia de Sucumbíos, Monseñor Gonzalo López, pidió un pronunciamiento de la Asamblea Nacional, a favor de la paz y la reconciliación, además, que se creen mecanismos para garantizar los derechos que han sido violentados.Este pronunciamiento lo hizo a través de María de los Ángeles Vaca, vocera oficial de Monseñor Gonzalo López Marañón, quien se encuentra en jornada de ayuno y oración en el parque Alameda frente a la Capilla de El Belén.
Dijo que monseñor Gonzalo López sin poder regresar a esa jurisdicción, ha decidido acompañar a la provincia de Sucumbíos desde Quito con una jornada de ayuno y oración indefinida, mediante la cual se busca la paz y la reconciliación del pueblo de esa provincia y a partir de este signo, la paz y la reconciliación en la iglesia y en el pueblo ecuatoriano.
Señaló que esta jornada para Monseñor López implica que se dé el diálogo entre los grupos que están separados, que permita la unificación de la iglesia; la restitución de los derechos violentados de niños, mujeres, de grupos sociales; el reconocimiento y la legitimización de la Asamblea Diocesana como espacio de resolución y de toma de decisiones de la Iglesia; y, que el Estado pueda manifestar y dar garantías de mediación en el conflicto.
La vocera exhortó a la Asamblea que, a través de las instituciones estatales, de los ministerios, gobernación, fiscalía, que ha tenido un papel preponderante en el conflicto interno, se propicie la mediación.
Recordó que la salida permanente de los miembros de las órdenes religiosas Carmelitas Descalzos y Heraldos del Evangelio de la provincia de Sucumbíos, ha ocasionado enfrentamientos entre sus seguidores.
Recalcó que no es una pelea entre Carmelitas y Heraldos, sino el irrespeto de un modelo de iglesia que en Sucumbíos se manejaba, desde la opción preferencial por los pobres y dar soluciones y respuestas a los grupos más vulnerables de la provincia.
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