El presidente de la Comisión de Soberanía y Relaciones Internacionales, Fernando Bustamante, afirmó que la revolución liberal representa un proceso nacional, en el que estuvieron sectores empresariales, agricultores y banqueros, pero también donde estuvo el montubio, el cholo, la clase media naciente, la clase trabajadora embrionaria, que bajo el amparo del alfarismo empieza a surgir sobre todo en Guayaquil a partir de la última década del siglo XIX.
Esta declaración la formuló en el marco de la sesión No. 169 del Pleno, en la que se recordó el triunfo de la Revolución Liberal y los 100 años de la hoguera bárbara.
“Paradójicamente, el liberalismo fue concebido como fuente de escándalo y a la vez de inspiración, nos levantamos en contra del liberalismo mercantilista, pero al mismo tiempo bebemos fuentes vivificantes en la gesta del 5 de junio”, enfatizó.
Expresó que el liberalismo constituyó tres principios fundamentales: el liberalismo que reclamaba el derecho del ser humano a construir su propia vida sin interferencias de poderes fácticos; el liberalismo de la separación de la iglesia y del Estado; el liberalismo de la modernidad; de los derechos; el liberalismo de Peralta, Montalvo.
Fernando Bustamante al resaltar lo que significa el 5 de junio, advirtió que a la revolución liberal no se la debe ver solo como la acción de grandes personajes, que sin dudas existieron inmensos empezando con Eloy Alfaro, sino como un paso gigantesco que nuestra nación vio en su lucha secular por alcanzar la modernidad, justicia y la libertad.
Hay que dejar atrás la tendencia para leer la revolución liberal desde los extremos nocivos de la iconografía o de la satanización y ciertas interpretaciones de la seudo izquierda que cae en el materialismo craso de tratar de pensar a la fuerza que la epopeya de Eloy Alfaro tuvo una componenda clasista, recalcó.
Entre tanto, el asambleísta Gabriel Rivera, al destacar la figura de Eloy Alfaro, dijo que la cárcel y lo destierros sirvieron para fortalecer el cuerpo y espíritu del viejo luchador.
Luis Almeida dijo que hoy es el día de la libertad, pero de una libertad bien vista, pues Alfaro se identificó como hombre libertario, que luchó por la unidad nacional y el bien común y, por lo tanto, no se debe utilizar el nombre de Alfaro para esclavizar a la sociedad ecuatoriana.
Por último la legisladora María Soledad Vela indicó que “resulta imposible pensar que Alfaro ha muerto, porque vive en cada ecuatoriano luchador, a la vez que invitó a continuar con el pensamiento del viejo luchador para construir un mejor Ecuador.
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