La seguridad alimentaria y nutricional constituye uno de los ejes centrales para el desarrollo de un país. Hoy se incorpora un nuevo elemento denominado soberanía alimentaria orientada específicamente para que las personas puedan acceder a suficientes alimentos nutritivos que les permita llevar una vida sana, dijo el asambleísta Pedro de la Cruz, coordinador del Frente Parlamentario “Ecuador sin Hambre”, al conmemorar el Día Mundial de la Soberanía Alimentaria.
La Soberanía Alimentaría se considera como la mejor vía para erradicar el hambre y la malnutrición, así como para garantizar la seguridad alimentaría y nutricional duradera y sustentable para todos los pueblos. Para ello se considera necesario priorizar la producción de alimentos para los mercados domésticos y locales, basados en explotaciones campesinas familiares diversificadas y en sistemas de producción agroecológicos. Implica también garantizar al campesinado el acceso y control de la tierra, el agua, las semillas, los bosques y la pesca y otros recursos productivos. Se trata, en definitiva, de favorecer el control de la comunidad sobre los recursos productivos frente a los crecientes intentos de saqueo por parte de las corporaciones privadas, agregó.
Añadió que todo esto implica el impulso de políticas públicas acordes con esta estrategia o favorecer la implementación de políticas públicas que fomenten la actividad productiva de familias y comunidades dirigidas a aumentar el poder y control local sobre la producción alimentaria para que esté enfocada hacia los mercados locales. Igualmente es necesario poner en marcha políticas de redistribución real y no, como ha impulsado el Banco Mundial, a través de las fuerzas del mercado, dijo.
El presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero Cueva, al inaugurar el Encuentro Nacional por el Día Mundial de la Alimentación y la Soberanía Alimentaria, señaló que ésta es una oportunidad para la Asamblea Nacional, ya que la búsqueda de la soberanía alimentaria es un objetivo de nuestra Constitución y hoy en día se ha convertido en un objetivo del Estado ecuatoriano y este foro tiene un loable propósito de pensar en la gente y en los más pobres que generalmente son los que más hambre han padecido siempre.
Entre tanto, Diego Zorrilla, coordinador residente de las Naciones Unidas al referirse al papel de la ONU en la lucha contra la pobreza extrema y el hambre, dijo que se estima que la población mundial alcanzará los nueve millones de personas y que de aquí al 2050 gran parte de los alimentos serán proporcionados por los pequeños agricultores, es por ello que una de las medidas necesarias para lograr la seguridad alimentaria es prestar apoyo e invertir en los pequeños productores y a las familias que dedican su vida a la agricultura.
Señaló que el Ecuador, a través del trabajo integral ha promovido la adopción de medios de vida sostenible, amigable con la enorme diversidad biológica del Ecuador.
Mientras tanto, Merillo Morell, representante de la FAO en el Ecuador, precisó que los esfuerzos del Ecuador y de muchas otras naciones han permitido que exista un sólido marco normativo de aceptación universal, con compromisos de gobiernos y sociedad civil y con mandatos muy claros a las organizaciones de cooperación internacional.
Indicó que en Ecuador la desnutrición crónica infantil pasó de un 26% en el 2006 a un 18% en el 2011 según estimaciones del Ministerio Coordinador de Desarrollo Social, tras sostener que el Frente Parlamentario Ecuador Sin Hambre representa una gran oportunidad de crear un centro de análisis donde se evalúen los costos y beneficios de las propuestas de políticas y programas y se promueva el fortalecimiento de las instituciones, entre otros aspectos.
En la plaza cívica de la sede legislativa se realizó un ritual de purificación, con la finalidad de que este encuentro tenga el éxito deseado.
El Taita Franklin Columba, presidente de la Fundación “Taitas, Mamas y Yachac del Ecuador” formó un círculo con los cuatro puntos cardinales lleno de pétalos de rosas y claveles y en el contorno ubicó productos que da la pacha mama, esto para que el pueblo tenga los alimentos necesarios para su alimentación; además ubicó palo santo y velas para el levantamiento espiritual de todos los países hermanos y sobre todo del Ecuador; así mismo colocó plantas dulces para que exista abundancia de conocimiento, se respete los valores ancestrales, la plurinacionalidad e interculturalidad; que exista solidaridad y se establezcan iniciativas que beneficien a los hermanos latinoamericanos y de nuestro país.
Bajo el lema “Juntos por el derecho a la soberanía alimentaria y el sumak kawsay”, en la plaza cívica se establecieron cuatro stands sobre la feria de saberes y sabores ancestrales, donde los asistentes participaron de exquisitas empanadas con morocho, tostado, papas con nabo, alverjas en baina; además se entregaron documentos sobre propuestas de ley como la de Semillas, Ley de Tierras y de Soberanía Alimentaria.
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