Al dirigirse a las autoridades de la Función Legislativa, a los asambleístas de las distintas bancadas legislativas y a los funcionarios, el doctor Andrés Segovia, presentó ante el Pleno su renuncia irrevocable al cargo de Secretario General de la Asamblea Nacional.
En su intervención subrayó que la Constituyente de 2007 le dio la oportunidad de integrarse al proyecto de reinstitucionalización del Estado ecuatoriano que se consolidó con la publicación de la nueva Constitución, el 20 de octubre de 2008. En este contexto fue invitado a trabajar en la Secretaría General de la Comisión Legislativa y de Fiscalización, como instancia de transición normativa y posteriormente en al Asamblea Nacional.
El camino recorrido fue intenso, manifestó, al reconocer que “el sacrifico personal y familiar estuvo presente en todo momento, pero la convicción estuvo marcada con el compromiso de cambio institucional que nos propuso la Carta Magna y por qué no decirlo del pueblo ecuatoriano”.
Durante cinco años dediqué mis mejores esfuerzos para apoyar la institucionalización de la Función Legislativa a través de la Secretaría General, instancia que, de acuerdo con la Ley Orgánica de la Función Legislativa de 2009 y su reforma, es considerada como un órgano técnico, con atribuciones y funciones propias y exclusivas y direccionadas al proceso de fiscalización y legislación, antes que a las responsabilidades administrativas.
La Ley Orgánica de la Función Legislativa apostó a la especialidad de las funciones de la Secretaría General para lograr los resultados que durante décadas nos fueron ajenos: el voto electrónico con tecnología de punta para lograr la transparencia y sobre todo la construcción sistemática de las leyes en la búsqueda de la claridad, precisión y seguridad jurídica que consoliden y legitimen el papel de la Función Legislativa en la nueva estructura del Estado ecuatoriano, subrayó.
Luego de cinco años de trabajo legislativo, presentó ante el Presidente de la Asamblea Nacional y por su intermedio ante el Pleno su renuncia irrevocable al cargo de Secretario de la Asamblea Nacional. Serán ustedes los legítimos representantes del pueblo ecuatoriano quienes evaluarán el trabajo realizado que ha sido en equipo, agregó.
Expresó su reconocimiento al arquitecto Fernando Cordero Cueva por permitirle acompañarle en estos cinco años y convertirse en testigo de su liderazgo, que fue evidente en la Función Legislativa en el largo período de transformación que vive el Ecuador.
Mi gratitud a los asambleístas por confiar en la propuesta del trabajo de la Secretaría General y por permitirle ser testigo silencioso durante este período legislativo.
JLVN/pv