En la reunión de las Mujeres Parlamentarias, que la preside la asambleísta ecuatoriana Scheznarda Fernández, en donde asisten más de 200 mujeres de todo el mundo se debatió el rol de los parlamentos en la protección de la población civil, sobre todo en lo relacionado a la violencia en las guerras, en migración y en zonas de conflictos.
En esta reunión hubo criterios respecto a la violencia que sufren las mujeres y los niños en los conflictos armados; violación sexual y las enfermedades como consecuencia de los abusos; apoyo del Estado a las mujeres desprotegidas; influencia de los medios de comunicación en la violencia de los niños; entre otros temas.
En el análisis subrayaron que los padres deben criar a sus hijos donde se sientan seguros, deben ser protegidos siempre en las escuelas y en las comunidades donde se desenvuelven. Otros manifestaron que los medios de comunicación tienen mucha culpa de la violencia que pasa, porque promueven la violencia a los niños a través de sus programas.
De Indonesia, Juan Majarani dijo que hablar de la protección de los niños y la mujer son temas prioritarios, al pedir que se dé un reconocimiento internacional a los derechos de las mujeres, que debe ser la base del apoyo legislativo para proteger a la población civil, lo que es importante porque durante la guerra los niños, las niñas y las mujeres son los grupos más vulnerable a la violencia sexual, a la esclavitud sexual, violaciones y otros.
Rachina Benesau, de Marruecos, expresó que los niños, niñas y mujeres son las principales víctimas en caso de conflicto armado, por lo que se necesitan refuerzos para proteger sus garantías.
De España, Neixer Bijen planteó la necesidad de introducir una perspectiva de género, la primera es que cuando se hablan de crímenes de guerra sería interesante y necesario hablar explícitamente de las violaciones como arma de guerra; y cuando se hable de guerra, no solo se hable de cifras, de muertos, heridos, de destrucción, sino del abuso sexual que sufren las mujeres
De Emiratos Árabes, Midos Amadod señaló que en el mundo existen más de 26 millones víctimas de guerra y éstas tienen repercusión en la familia y sobre todo en la mujer, por lo que se debe asumir el papel responsablemente en la protección de los civiles en los conflictos.
Por último la representante de Ecuador, Gina Godoy, comentó que en nuestro país, luego del debate constituyente en el 2008, ya no se denomina grupo vulnerable sino grupo de atención prioritaria, porque es como el Estado debe ver su rol como responsabilidad de salvaguardar la integridad y la seguridad de esta población, por lo que invitó a mirar el tema en ese sentido.
Manifestó que las situaciones de conflicto en muchos países del mundo se ve en las guerras o desde la guerra civil, en la particularidad de la región de Latinoamérica, invitó también en pensar en las realidades de sus países como en el tema de migración y de zonas de conflicto, en los que también la población femenina, de niñez y adolescencia está en situación de riesgo y los estados tienen la responsabilidad de incorporar medidas que contribuyan a la protección de los civiles.
“Depende de nosotras como actoras políticas la responsabilidad de denunciar, evidenciar, convocar a otros actores, a los medios de comunicación a no contar estos hechos desde la crónica roja, desde la sangre, sino siendo respetuosos de esos derechos vulnerados, a contar en la magnitud de la brevedad estas situaciones en la que las vidas de mujeres, niños y niñas están sufriendo violencia y de manera particular violencia sexual”.
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