El 29 de octubre de 2025, el asambleísta por Tungurahua Alejandro Lara presentó el Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria al Código Orgánico General de Procesos (COGEP) en materia de inventarios y partición, una iniciativa legislativa destinada a fortalecer la seguridad jurídica, mejorar la claridad de los procedimientos judiciales y garantizar el debido proceso en los conflictos patrimoniales derivados de herencias y copropiedades.
La propuesta surge ante los vacíos normativos y ambigüedades existentes en el COGEP, que han generado interpretaciones diversas por parte de los operadores de justicia en los procesos de inventario y partición de bienes. En la práctica judicial, estas inconsistencias han provocado demoras injustificadas, resoluciones contradictorias y dificultades para los ciudadanos que buscan resolver la distribución de bienes hereditarios o patrimoniales.
Uno de los principales aportes del proyecto es la definición clara del momento procesal y los requisitos para presentar oposición al inventario, estableciendo que esta deberá realizarse por escrito dentro de un plazo de quince días desde su notificación, especificando las objeciones sobre el avalúo de los bienes o la posible omisión de activos. Cuando la oposición sea válida, el proceso podrá transformarse en un procedimiento contencioso bajo trámite sumario, manteniendo la competencia del mismo juez que conoce el inventario.
La iniciativa también introduce mejoras importantes en el proceso de partición de bienes, precisando sus etapas y estableciendo reglas claras cuando existen disputas entre herederos o copropietarios. Asimismo, dispone que las controversias sobre incapacidad, indignidad o desheredamiento de herederos se resuelvan dentro del mismo proceso de partición, respetando el principio de concentración procesal y evitando la proliferación de procesos paralelos.
Entre otras innovaciones, el proyecto permite la designación de peritos por especialidad cuando los bienes inventariados lo requieran, establece mecanismos de registro documental y audiovisual de las diligencias de inventario para fortalecer la transparencia, y dispone que si han transcurrido más de tres años desde la aprobación de un inventario sin haberse concluido la partición, los interesados podrán solicitar la elaboración de un nuevo inventario actualizado.
Con estas reformas, la iniciativa busca optimizar los procesos judiciales relacionados con la administración y distribución de bienes, reducir la dilación procesal y garantizar decisiones más claras y coherentes por parte de los tribunales. De esta manera, el proyecto contribuye a fortalecer el derecho al acceso a la justicia, la tutela judicial efectiva y la seguridad jurídica, principios fundamentales establecidos en la Constitución de la República.
Soy Alejandro Lara Pérez, asambleísta por Tungurahua para el periodo 2025-2029. Nací y crecí en Huachi Grande, una parroquia rural de Ambato donde aprendí, desde pequeño, el valor del esfuerzo y del trabajo honesto. Mi vida ha estado marcada por la constancia, el sacrificio y, sobre todo, por el profundo compromiso con mi tierra y su gente.
A los 16 años ya ayudaba a mi madre en nuestro restaurante familiar, y durante la pandemia, me convertí en repartidor para sostener a mi familia. Como muchos ecuatorianos, migré a Estados Unidos buscando nuevas oportunidades, pero el amor por mi país fue más fuerte. Regresé con la convicción de que aquí también se puede construir un futuro digno, sin tener que dejar atrás nuestras raíces.
Me formé como Ingeniero Civil en la Universidad Técnica de Ambato, y he trabajado en proyectos de agua potable, saneamiento y estructuras, tanto en el sector público como en el privado. Conozco de cerca las necesidades de nuestras comunidades rurales, y por eso decidí dar un paso más: servir desde la Asamblea Nacional.
No soy un político tradicional. Vengo del barrio, del trabajo diario, de la calle, y represento a una nueva generación que quiere hacer política de forma distinta: con propósito, con cercanía, con ética. Estoy aquí para alzar la voz por los jóvenes, los migrantes, los agricultores y cada tungurahuense que merece ser escuchado.
Creo firmemente que la política debe servir a la gente, no a intereses personales. Me inspira el campo, la gente que se esfuerza cada día, y la esperanza de un Ecuador más justo, donde nadie tenga que marcharse para salir adelante.
Mi compromiso es claro: construir desde la raíz, legislar con propósito y devolverle la confianza a la ciudadanía.