He recibido con enorme satisfacción la invitación para formar parte del Grupo Interparlamentario de Amistad Ecuador–Francia, un espacio clave para seguir fortaleciendo los lazos de cooperación y amistad entre nuestras naciones.
Desde este rol, aporto al fortalecimiento de las relaciones internacionales y a la cooperación internacional, promoviendo el diálogo, el intercambio cultural y el desarrollo de relaciones bilaterales que generen oportunidades para el país.
En este contexto, tuve la oportunidad de exponer al embajador de Francia la realidad de la desnutrición crónica infantil en Cotopaxi, una problemática que nos duele y que nos impulsa a articular esfuerzos para seguir trabajando por esta causa y por las nuevas generaciones.
Agradezco profundamente que me hayan tomado en cuenta para este grupo de amistad. Asumo este encargo con el compromiso de seguir abriendo puertas para Cotopaxi y para el Ecuador.

Hoy nace una Asamblea diferente: cercana, generacional y comprometida con cada uno de ustedes. Mi trabajo en estos cuatro años será por y para la gente, para visibilizar a quienes confiaron en mí y convertir sus preocupaciones en acciones concretas. Cada decisión, cada intervención y cada gestión tendrá un mismo objetivo: que la voz del pueblo se escuche fuerte y claro.
Esta es una Asamblea distinta, con mirada joven y espíritu renovador. Desde la juventud, quiero abrir espacios de participación activa para las y los jóvenes, para que sus ideas, sueños y luchas sean parte real de las decisiones del país. Hoy empezamos a construir, juntos, una representación que se parezca más a nuestra generación y al futuro que merecemos.