Como asambleísta por Cotopaxi, tuve el honor de entregar un Acuerdo Legislativo a Joel Arias, niño de 12 años, por haber obtenido el primer lugar en el Concurso Binacional de Matemáticas Ecuador–Perú.
Este acuerdo no es solo un reconocimiento simbólico. Es una resolución formal del Poder Legislativo, una herramienta que tenemos los asambleístas para reconocer, respaldar y visibilizar a quienes, con su esfuerzo, representan lo mejor del país. A través de estos acuerdos, la Asamblea expresa la voluntad de la ciudadanía y envía un mensaje claro sobre los valores que debemos promover como sociedad.
Joel es ejemplo de talento, disciplina y constancia. Su logro demuestra que nuestra niñez tiene la capacidad de alcanzar grandes metas y de llevar en alto el nombre de Cotopaxi y del Ecuador. Reconocerlo desde la Asamblea es también apostar por la educación, el mérito y el futuro de nuestras nuevas generaciones.

Hoy nace una Asamblea diferente: cercana, generacional y comprometida con cada uno de ustedes. Mi trabajo en estos cuatro años será por y para la gente, para visibilizar a quienes confiaron en mí y convertir sus preocupaciones en acciones concretas. Cada decisión, cada intervención y cada gestión tendrá un mismo objetivo: que la voz del pueblo se escuche fuerte y claro.
Esta es una Asamblea distinta, con mirada joven y espíritu renovador. Desde la juventud, quiero abrir espacios de participación activa para las y los jóvenes, para que sus ideas, sueños y luchas sean parte real de las decisiones del país. Hoy empezamos a construir, juntos, una representación que se parezca más a nuestra generación y al futuro que merecemos.