Participé en la Sesión Ordinaria Nro. 028-CEPRIMH-2025-2027, en la que abordamos como punto único el Proyecto de Ley Orgánica de Defensa para el Migrante Ecuatoriano. Un tema que no se queda en el papel ni en los tecnicismos legislativos, porque detrás de cada artículo hay historias reales de sacrificio, distancia y esperanza.
Durante la sesión recibimos la comparecencia del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuyos aportes fueron clave para fortalecer esta propuesta normativa. Se discutieron criterios técnicos indispensables para garantizar una defensa efectiva de los derechos de nuestros compatriotas en el exterior, especialmente en contextos de vulnerabilidad, discriminación o irregularidad migratoria.
Pero hablar de migración no es solo hablar de leyes. Es hablar de familias separadas, de madres y padres que se fueron buscando oportunidades, de jóvenes que sostienen desde lejos a sus hogares. El Estado no puede ser indiferente frente a esa realidad. Proteger al migrante ecuatoriano es una obligación ética, jurídica y política.


