TRATADO SOBRE LA PROHIBICIÓN DE LAS ARMAS NUCLEARES

Martes, 23 de abril del 2019 - 00:00 Imprimir

 

 

Quiero expresar mi agradecimiento a los miembros de la Comisión Especializada Permanente de Soberanía, Integración, Relaciones Internacionales y Seguridad Integral y al equipo de la Comisión por el esfuerzo y la dedicación entregada para debatir la importancia del ​“TRATADO SOBRE LA PROHIBICIÓN DE LAS ARMAS NUCLEARES” ​desde enero de este año y que permitió después de 2 sesiones, elaborar el Informe que hoy debatimos. Conforme a lo establecido en la Convención y la Ley, ​nos corresponde realizar la aprobación previa a la ratificación del Tratado sobre Prohibición de Armas Nucleares por tratarse de un tratado que tiene relación con temas de orden territorial o de límites; establece alianzas políticas o militares; se refiere a los derechos y garantías establecidas en la Constitución; y, compromete el patrimonio natural y en especial el agua, la biodiversidad y su patrimonio genético”.

APROBAR Y RATIFICAR EL “TRATADO SOBRE LA PROHIBICIÓN DE LAS ARMAS NUCLEARES”​, permitirá establecer un conjunto de prohibiciones que prevé el Tratado, mismas que tienen relación directa con el desarrollo, ensayo, producción, fabricación, adquisición, posesión y almacenamiento de las armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares; además, se prohíbe transferir; usar o amenazar con usar armas nucleares; ayudar, alentar o inducir a realizar cualquier actividad prohibida por el Tratado; permitir el emplazamiento, la instalación o el despliegue de armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares en su territorio o en cualquier lugar bajo su jurisdicción o control.

Un elemento central del Tratado es la cooperación y asistencia internacional, por la cual, cada Estado parte cooperará con los demás Estados para facilitar su aplicación; y, cada Estado parte tendrá derecho a solicitar asistencia a otros Estados, cuando sea viable, para el cumplimiento de sus obligaciones. Este Tratado constituye el primer instrumento jurídico que declara ilegales a las armas nucleares, de ahí su trascendencia. Sus propósitos están en estricta consonancia con la Constitución de la República del Ecuador y con los demás instrumentos jurídicos internacionales suscritos y ratificados por el país sobre asuntos nucleares.

Ante este escenario, la humanidad no tiene alternativa, debe firmar este acuerdo vinculante que prohíbe las armas nucleares; garantiza el derecho a la vida en el planeta que incluye a los seres humanos y no humanos.

Las generaciones venideras se merecen el derecho a soñar y heredar un mundo en el cual se pueda desarrollar la vida sin miedo al exterminio.

-  La frenética carrera nuclear se inició en la década de 1930 cuando las potencias mundiales se disputaban -como hasta hoy- el control y poder mundial. En medio de este contexto, científicos como Leo Szilard y Albert Einstein y otros, desarrollaron estudios que sustentaron lo que fue la bomba atómica.

-  En 1934, Szilard facilitó la patente al Reino Unido sin esperar que su invento fuese mal empleado, con la excepción de usarlo contra los nazis si ellos desarrollaban armas nucleares por su cuenta, pues sus intenciones hostiles eran visibles de lejos.

-  En la década de los años 40 todas las potencias mundiales: los estadounidenses, alemanes, franceses y soviéticos, impulsaron programas nucleares. Siendo la Segunda Guerra Mundial el escenario de la hecatombe en Hiroshima y Nagasaki, donde fallecieron cerca de 246.000 personas.

-  La existencia y uso de las armas nucleares no solo constituye una amenaza a la sobrevivencia humana, sino que muestra la más cruel e inaceptable forma de ejercer la hegemonía en el mundo. Lo vivido por el pueblo japonés en Hiroshima y Nagasaki en 1945 evidencia las espantosas consecuencias que genera el uso de armas nucleares, innumerables víctimas aparentemente restablecidas con recaídas repentinas fatales por descomposición de glóbulos blancos y otras heridas internas, que murieron en gran número. Dejó además más de 100.000 heridos en hospitales de emergencia y en los alrededores, sin material, apósitos ni medicamentos para su atención; arrasando las ciudades y destruyendo bienes públicos como hospitales, escuelas y centros de atención social.

-  Frente a lo ocurrido en Hiroshima y Nagasaki, Einstein y otros científicos clamaban a los gobernantes mundiales para evitar una conflagración, pues afirmaban que una guerra con bombas H podría señalar el final de la humanidad puesto que una de estas, explotada en la superficie del planeta o bajo el agua, podría ser dos mil quinientas veces más potente que aquella que destruyó Hiroshima y Nagasaki, y sus partículas radiactivas se convertirían en polvo o lluvia que destruirían la vida en la Tierra.

-  Pese a las advertencias científicas, el mundo ha sido y es testigo de pruebas nucleares en diversas latitudes; durante el siglo pasado, Estados Unidos en las Islas Marshall, la ex Unión Soviética en Kazajistán, Francia en las zonas saharianas de Argelia, China en el lago Lop, entre otros; mientras que en este siglo, Corea del Norte es responsable de los cuatro únicos ensayos nucleares, lo cual ha tenido una firme crítica de la comunidad internacional.

-  Actualmente, se calcula que unas 22.000 bases nucleares siguen almacenadas en el mundo. Desde el final de la Guerra Fría, el acceso a los materiales y a los conocimientos necesarios para desarrollar armas nucleares se ha ampliado y sigue sin controlarse de forma adecuada. Además, el acceso a los materiales necesarios para fabricar armas nucleares sigue ampliándose, pues cada vez hay más países que producen energía nuclear como alternativa a las energías fósiles.

- Por ello, es vital para la vida en el planeta, que el Ecuador sea parte de este esfuerzo de la comunidad internacional por la paz y al desarme nuclear y en consecuencia aprobar y ratificar el “​TRATADO SOBRE LA PROHIBICIÓN DE LAS ARMAS NUCLEARES”

Por todo lo mencionado, les invito colegas Asambleístas a Aprobar y ratificar las ​EL “TRATADO SOBRE LA PROHIBICIÓN DE LAS ARMAS NUCLEARES” de manera unánime.

En #Pleno582 aprobamos por unanimidad moción de @dorissoliz para ratificar Tratado sobre #ProhibiciónArmasNucleares que permitirá establecer un conjunto de restricciones que prohíbe las armas nucleares y garantiza el derecho a la vida en el planeta de seres humanos y no humanos. pic.twitter.com/p8sV8aLnEc

— Esther Cuesta Santana (@esthercuestasan) 23 de abril de 2019

Esther Cuesta Santana
Asambleísta por Europa - Asia y Oceanía Otros Movimientos

Asambleísta por Europa, Asia y Oceanía | Integrante de la Comisión De Soberanía, Integración, Relaciones Internacionales y Seguridad Integral  |

Nacida en Guayaquil, la Asambleísta Esther Cuesta Santana cuenta con un Ph.D. en Literatura Comparada con Especialización en Estudios Feministas y Latinoamericanos, una Maestría en Literatura Comparada y una licenciatura (Bachelor of arts) con los más altos honores (Summa Cum Laude) en Literatura Hispanoamericana y Estudios Italianos, otorgados por la Universidad de Massachusetts Amherst, Estados Unidos de América.

Ha sido docente en varias universidades en EE.UU. y ha realizado investigaciones sobre migración, colonialidad, procesos descoloniales y praxis feminista en Europa y EE.UU.

Fue Cónsul y luego Cónsul General del Ecuador en Génova-Italia, de diciembre de 2009 a abril de 2015 y Viceministra de Movilidad Humana del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador en 2016.

La Asambleísta más votada por el Exterior, es Vicepresidenta de la Comisión Especializada Permanente de Soberanía, Integración, Relaciones Internacionales y Seguridad Integral por el período 2017-2019 y actual Presidenta del Grupo Interparlamentario de Amistad Ecuador - Italia de la Asamblea Nacional del Ecuador período 2017 - 2019.

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