En la Comisión de Garantías analizamos uno de los episodios más indignantes de la justicia ecuatoriana.
Un artefacto explosivo en la Bahía de Guayaquil, un sospechoso detenido en flagrancia y un Porsche Cayenne vinculado a familiares del Presidente.
Todo registrado en video, pero el caso fue archivado sin investigar.
Ni el vehículo ni sus ocupantes fueron indagados. La Fiscalía decidió mirar hacia otro lado, repitiendo el mismo patrón: cuando el poder está cerca, la justicia se aleja.
Ecuador no necesita fiscales que archiven, necesita valientes que investiguen, aunque tiemble el poder.