Esta Navidad llegamos con sonrisas y esperanza a La Roldós, Comité del Pueblo y Cotocollao, para agasajar a quienes más nos enseñan con su ternura y su experiencia: nuestros niños y adultos mayores.
Porque un regalo también es presencia, una caricia, una risa compartida y el compromiso de no olvidar a nadie.