La inauguración del Centro Violeta del Carchi nos recuerda que cada acción en favor de las mujeres y familias que sufren violencia es un paso hacia un país más justo y seguro. Hoy pude constatar de primera mano la importancia de este espacio para brindar atención integral y acompañamiento especializado.
Los servicios ofrecidos incluyen apoyo legal, psicológico y social, permitiendo que las víctimas no solo sean escuchadas, sino también empoderadas para recuperar su autonomía. Centros como este son fundamentales para transformar la vida de quienes atraviesan momentos difíciles.
La existencia de espacios especializados demuestra que la protección de los derechos humanos no es opcional, sino una obligación de todos los niveles de gobierno. Es necesario seguir fortaleciendo políticas públicas que prevengan la violencia y fortalezcan la asistencia a quienes la sufren.
Agradezco a todas las personas que hacen posible este centro, y desde la Asamblea Nacional reafirmo nuestro compromiso de apoyar iniciativas que empoderen a las mujeres, fortalezcan la justicia y construyan una sociedad más equitativa y segura
Nací en San Pedro de Huaca, en la provincia del Carchi, y desde muy joven entendí que el servicio a la comunidad no es un discurso, sino un compromiso diario. Mi formación y mi experiencia profesional han estado siempre orientadas a fortalecer la participación ciudadana, el trabajo articulado y el desarrollo social desde el territorio.
A lo largo de mi camino he asumido distintas responsabilidades en el ámbito social y público, lo que me ha permitido conocer de cerca las realidades y necesidades de la gente. Hoy, como asambleísta por el Carchi y presidenta de la Comisión de Gobiernos Autónomos, trabajo para impulsar una agenda legislativa cercana, responsable y enfocada en el desarrollo local, la descentralización y el bienestar de los ciudadanos.