Con 139 votos afirmativos, el Pleno de la Asamblea Nacional archivó el proyecto de Ley Orgánica Regulatoria de las Expresiones Gráficas Callejeras Urbanas. Esta propuesta no solo contradecía la Constitución y el COIP, sino que atentaba directamente contra la libertad de expresión y la cultura popular.
Las calles de nuestro país hablan, y lo hacen a través del arte. Convertir un mural o un grafiti en delito hubiera significado acallar voces, censurar sueños y desconocer la riqueza creativa de nuestra gente. Como legisladora, no puedo permitir que se confunda la expresión artística con vandalismo.
Durante el debate, varios colegas coincidimos en que la cultura es la verdadera identidad de los pueblos. Escuchar intervenciones que me recordaron que defender el arte es también defender la democracia y el derecho de cada ciudadano a expresarse sin miedo.
Hoy Ecuador reafirma que la libertad creativa no se negocia. El archivo de este proyecto es una victoria para quienes creen en un país diverso, participativo y orgulloso de su cultura. Nuestro compromiso sigue firme: legislar para garantizar derechos, no para restringirlos
Nací en San Pedro de Huaca, en la provincia del Carchi, y desde muy joven entendí que el servicio a la comunidad no es un discurso, sino un compromiso diario. Mi formación y mi experiencia profesional han estado siempre orientadas a fortalecer la participación ciudadana, el trabajo articulado y el desarrollo social desde el territorio.
A lo largo de mi camino he asumido distintas responsabilidades en el ámbito social y público, lo que me ha permitido conocer de cerca las realidades y necesidades de la gente. Hoy, como asambleísta por el Carchi y presidenta de la Comisión de Gobiernos Autónomos, trabajo para impulsar una agenda legislativa cercana, responsable y enfocada en el desarrollo local, la descentralización y el bienestar de los ciudadanos.