La Navidad es un tiempo para reencontrarnos, escuchar y compartir como comunidad. Con ese espíritu, realizamos varios encuentros en distintos sectores de la provincia, llevando un mensaje de cercanía y esperanza a niñas, niños y familias.
Estuvimos presentes en el cantón Pangua, en la parroquia Moraspungo y en el recinto Guápara; en La Maná, en el sector Casa Para Todos; y en Pujilí, en el recinto El Progreso y en Tingo La Esperanza. En cada uno de estos lugares compartimos momentos de diálogo, alegría y convivencia con la comunidad, especialmente con los más pequeños.
Estos espacios no se trataron únicamente de entregar obsequios, sino de compartir tiempo, escuchar a las familias y acompañar a los niños en una fecha que simboliza unión, solidaridad y renovación. La sonrisa de cada niño y la participación de la comunidad reflejan la importancia de estar presentes, de fortalecer los lazos y de construir confianza desde el respeto.
La Navidad nos recuerda que el trabajo con la gente se construye desde la cercanía, la empatía y el compromiso permanente con cada territorio. Estos encuentros son parte de ese camino: estar junto a las comunidades, reconocer su realidad y reafirmar que el verdadero valor está en el encuentro humano.