Esta decisión genera una profunda preocupación sobre el manejo de los fondos que pertenecen a los afiliados y jubilados, quienes han aportado durante años con la expectativa de una protección digna. No se puede permitir que, bajo discursos técnicos, se debiliten las bases de la seguridad social. La defensa del IESS y del BIESS es una causa colectiva, y exige vigilancia, unidad y acciones firmes para garantizar que los recursos de los trabajadores no sean puestos en riesgo ni utilizados en beneficio de intereses ajenos al bienestar ciudadano.