Fiscalización: no hace falta quitar la salud al IESS, el problema es cómo lo manejan. La verdadera respuesta está en administrar bien, no en privatizar lo público, gestionando con eficiencia y no con improvisación.
Es momento de poner el foco en la transparencia, el control y la responsabilidad en el uso de los recursos que pertenecen a los afiliados. Fortalecer la gestión interna, corregir errores estructurales y garantizar una administración técnica y honesta son pasos clave para recuperar la confianza ciudadana. La solución no es debilitar lo público, sino hacerlo funcionar correctamente en beneficio de todos.