La Comisión de Fiscalización y Control Político retomó la práctica de pruebas en el juicio político contra Mario Godoy Naranjo, presidente del Consejo de la Judicatura.
Ese día estaba programada la recepción de los testimonios de los ocho testigos citados, pero nuevamente hubo ausencia de los comparecientes, lo que impidió continuar con la sesión como estaba prevista.
Como resultado, la Comisión suspendió la sesión y decidió reprogramar las diligencias para garantizar que todos los testimonios se reciban antes de avanzar hacia la elaboración del informe final del juicio político.