
En el marco de la fiscalización a la ejecución presupuestaria 2025 del Ministerio de Educación, vuelve a evidenciarse una brecha preocupante entre los recursos disponibles y la realidad que enfrentan miles de estudiantes en el país.
La ministra Gilda Alcívar no comparece ante la comisión, dejando sin respuestas una pregunta central: ¿cómo se explica que cerca del 40% del presupuesto permanezca sin ejecutarse mientras las escuelas presentan carencias estructurales, falta de docentes y condiciones inadecuadas para el aprendizaje?
El contraste es evidente. Niñas, niños y adolescentes continúan estudiando en espacios deteriorados, con pupitres dañados y limitaciones que afectan su desarrollo, mientras los recursos públicos permanecen inmovilizados.
La educación no solo se ve afectada por la falta de inversión, sino también por la ineficiencia en la gestión. Cuando el presupuesto existe pero no se ejecuta, lo que está en juego no son cifras, sino oportunidades. Y en ese escenario, la inacción también se convierte en una forma de abandono.
Mónica Alemán es una mujer comprometida con las causas sociales y defensora del Estado de derechos. Ingeniera en Mercadotecnia por la ESPE, combina su formación técnica con una profunda vocación de servicio público. En la Asamblea Nacional, ha representado con firmeza la voz de las mujeres, los trabajadores y las familias ecuatorianas, impulsando políticas con sentido humano, equidad y transparencia.
Durante su periodo legislativo 2017–2021, presidió el Consejo Regional del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI), así como el Capítulo Ecuador del mismo organismo, promoviendo una agenda regional en defensa de los derechos humanos y la justicia social.
Su liderazgo se distingue por el trabajo en territorio, el diálogo con la ciudadanía y la defensa de la soberanía nacional. Mónica Alemán encarna una nueva generación de liderazgo político: coherente, sensible y profundamente comprometido con el Ecuador.