Durante mi fiscalización en territorio, evidencié el estado crítico de la vía Cuenca–Girón–Pasaje, una carretera que hoy se ha convertido en una verdadera trampa mortal para quienes la transitan.
Mientras el Gobierno de Daniel Noboa se enfoca en la persecución política, nuestras carreteras se caen a pedazos. Lo que encontré es alarmante: tramos sin asfalto, derrumbes masivos y un abandono total que pone en riesgo la vida de miles de ciudadanos.
Esta no es solo una vía en mal estado. Es una muestra clara de la falta de gestión y de la indiferencia frente a las necesidades urgentes del país. Cada día que pasa sin intervención es una amenaza para transportistas, familias y trabajadores que dependen de esta carretera.
Desde mi despacho iniciaré un proceso de fiscalización para exigir respuestas y acciones concretas. No podemos permitir que sigan jugando con la vida de nuestra gente.
El país necesita soluciones, no excusas. Y quienes tienen la responsabilidad de gobernar deben responder.
Mira el video completo de esta fiscalización en territorio aquí: