El fortalecimiento institucional, la información territorial interoperable, el régimen sancionador y el avance hacia cambios normativos integrales fueron los principales temas abordados en el primer debate del proyecto de Ley Orgánica Reformatoria a la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo (unificado), que tramitó el Pleno de la Asamblea Nacional, sobre la base del informe de la Comisión Especializada de Gobiernos Autónomos.
La legisladora ponente del informe, Lucía Pozo, recordó que en este proceso se unificaron cinco proyectos de ley que, en lo principal, proponían eliminar la Superintendencia de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo (SOT), el Consejo, la Secretaría Técnica y el régimen sancionador, lo cual dijo era inviable.
Pozo explicó que se fortalecen las competencias de la SOT, entre ellas la generación de información técnica e indicadores para la planificación territorial.
En el debate, la asambleísta Patricia Núñez señaló que se mejoró el texto cualitativo relacionado con la estructura de la SOT y se crea un sistema nacional de información territorial interoperable en beneficio de los gobiernos autónomos descentralizados (GAD).
Cristian Benavides resaltó la importancia de esta normativa, que no se refiere exclusivamente a los territorios, sino que se relaciona directamente con la vida de las personas. Subrayó la relevancia de la planificación, el ordenamiento territorial y el control a cargo de la SOT.
Las reformas también fueron respaldadas por Pablo Jurado y otros legisladores, en consideración a los cambios normativos que fortalecen las herramientas técnicas para la protección de vidas.
Por su parte, la asambleísta Verónica Iñíguez señaló que esta debe ser la oportunidad para transformar la normativa de manera integral, en lo relativo a los mecanismos de gobernanza, la articulación entre niveles de gobierno y la participación ciudadana.
De su lado l asambleísta Pablo Jurado, destacó que este cuerpo legal tiene como fin primordial el acoplarse a los planes de cada nivel de gobierno; parroquiales, cantonales y provinciales. De esta manera se articula mejor el trabajo en beneficio de sus habitantes.
Además, en el debate se abordaron temas como la legalización de tierras, la transparencia de la información y la asistencia técnica a los GAD con menor presupuesto e indicadores.
Luego de ocho intervenciones, el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, cerró el primer debate y dispuso la continuación del trámite por parte de la Comisión de Gobiernos Autónomos.
AM
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.