En sesión realizada en la Universidad ECOTEC, en Samborondón, el Pleno de la Asamblea Nacional inició el primer debate del Proyecto de Ley Orgánica para el Fortalecimiento de los Sectores Estratégicos de Minería y Energía, calificado como urgente en materia económica.
La iniciativa propone una reestructuración normativa para responder a los déficits acumulados en los sectores minero y eléctrico, garantizar la continuidad del servicio de energía y reforzar la rectoría del Estado, en concordancia con el artículo 316 de la Constitución. Además, busca transparentar la administración de recursos y asegurar beneficios directos para las comunidades.
El asambleísta Alejandro Lara, proponente del proyecto, señaló que la reforma apunta a recuperar la sostenibilidad financiera de ambos sectores y generar condiciones claras para la inversión.
El articulado se sostiene en cuatro líneas principales: facilitar la inversión formal en minería; fortalecer los mecanismos de control y recaudación para que las regalías permanezcan en los territorios; habilitar la participación privada en generación eléctrica bajo regulación estatal; e impulsar el autoabastecimiento y la diversificación tecnológica para reducir el riesgo de racionamientos.
Durante el debate, varios legisladores plantearon observaciones para robustecer el texto, especialmente en materia ambiental, seguridad estratégica y combate a la minería ilegal, así como medidas específicas para garantizar el suministro energético en territorios sensibles como Galápagos.
La propuesta regresará a la Comisión de Desarrollo Económico para la elaboración del informe correspondiente al segundo debate.
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.