La autonomía de nuestras ciudades no es negociable. Con la propuesta de la ley #LOOTUGS, estamos entregando las llaves de nuestro territorio al centralismo.
Esta ley no solo debilita a los municipios, sino que prioriza los intereses de las inmobiliarias por encima de los derechos de la ciudadanía y del Estado. Al concentrar el poder en la Superintendencia de Ordenamiento Territorial, perdemos la capacidad de planificar nuestro propio crecimiento. El resultado será claro: ciudades desordenadas y decisiones tomadas desde un escritorio lejano a nuestra realidad. ¡Mi voto fue NO!
Te invito a ver mi intervención: https://www.youtube.com/watch?v=mGrEwzj7QW8
