Rechazamos enérgicamente la represión ejercida el día de hoy contra nuestros pueblos y nacionalidades que se manifestaban de manera pacífica en distintos sectores de la provincia del Cañar. La protesta social es un derecho legítimo que debe ser garantizado y respetado en un Estado democrático.

Es fundamental que las autoridades actúen con apego a la ley, priorizando el diálogo y la mediación antes que el uso de la fuerza. La violencia solo profundiza las tensiones y vulnera derechos, afectando principalmente a quienes exigen ser escuchados.
Desde nuestro espacio, hacemos un llamado a respetar los derechos humanos y a construir soluciones a través del entendimiento y el consenso. La paz social se sostiene en el respeto, la justicia y la voluntad de atender las demandas ciudadanas de manera responsable.