Participar en la Sesión Solemne realizada en la provincia de Imbabura fue un honor y, sobre todo, una oportunidad para acercarme nuevamente a la realidad de su gente. Estar en Ibarra me recordó que las leyes que debatimos y aprobamos en la Asamblea Nacional deben nacer del territorio, de las vivencias de quienes cada día sostienen el desarrollo de sus comunidades con esfuerzo y convicción.
En este espacio, rendimos homenaje a ciudadanas y ciudadanos que representan lo mejor de Imbabura. Su dedicación en los campos educativo, cultural, deportivo, social y empresarial refleja el espíritu resiliente de esta provincia, que ha demostrado una y otra vez que siempre es posible levantarse, incluso después de los momentos más difíciles.
Durante la ceremonia, entregamos las condecoraciones “Dr. Vicente Rocafuerte” y “Dra. Matilde Hidalgo de Procel”a 11 personalidades, organizaciones sociales e instituciones que han dejado huella a través de su trabajo y compromiso. Entre los reconocidos se encuentran:
Cada uno de ellos es ejemplo de trabajo constante y de un profundo amor por esta tierra que no se detiene. Su aporte reafirma que Imbabura tiene un rol fundamental en el progreso del país.
Como asambleísta, reafirmo mi compromiso de seguir impulsando proyectos de ley que funcionen, que respondan a las necesidades reales de las provincias y que generen oportunidades de crecimiento para todas y todos. Este encuentro en Imbabura no solo fue un acto protocolario; fue una muestra de cercanía, escucha y respeto a una provincia que, con su gente, continúa escribiendo su propia historia de desarrollo.