La Asamblea Nacional aprobó con 78 votos la Proforma del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 y la Programación Cuatrianual 2026-2029, en la sesión del 29 de noviembre de 2025.
El presupuesto asciende a USD 46.255 millones, equivalente al 33,27 % del PIB estimado, y se construye sobre un precio promedio del crudo WTI de USD 35,47 por barril. Prioriza la inversión en salud, educación y seguridad. La Proforma estima que en 2026, el PIB nominal alcanzará USD 139.046,6 millones, lo que representa un crecimiento real del 1,8 %.
Nathaly Farinango, presidenta de la Comisión de Régimen Económico, subrayó que el análisis de la Proforma se realizó “en cumplimiento de la Constitución y dentro de los plazos que fija la Ley Orgánica de la Función Legislativa”, precisando que se trató de un trabajo “técnico, pero también profundamente humano”.
Durante el debate, en el que intervinieron 12 legisladores, Ana Belén Tapia destacó que apoyan una proforma que “traduce prioridades en inversión concreta y derechos garantizados”. “No hablamos de cifras en el vacío: hablamos de agua en las parroquias, de caminos productivos, de hospitales y escuelas que funcionan”, señaló. La legisladora afirmó que esta Proforma “equilibra estabilidad fiscal con justicia social, respalda a los GADs, ordena ingresos y corrige subsidios donde haga falta. Es un presupuesto para la gente, no para la estadística”.
Por su parte, Steve Villacrés explicó que el Plan Anual de Inversiones (PAI) 2026 asciende a USD 2.181,47 millones, con los que se ejecutarán 388 proyectos en todo el país. Se priorizan iniciativas en fortalecimiento institucional y gestión pública; soberanía y seguridad energética; desarrollo territorial y productivo; seguridad y defensa nacional; y obra pública.
La Proforma incluye un Plan de Reducción de la Deuda, enfocado en la gestión responsable de los pasivos, la obtención de financiamiento en mejores condiciones y la eventual liberación de recursos para inversión social y el cumplimiento de obligaciones históricas, como la deuda con el IESS.
Mario Zambrano destacó que, en materia de subsidios, la Proforma incrementa los recursos para bonos, pensiones, ayudas sociales, compensaciones, créditos productivos, incentivos agrícolas, desarrollo urbano y vivienda.
Asimismo, señaló que la Proforma 2026 cumple con las disposiciones legales respecto a la preasignación de recursos para universidades y escuelas politécnicas, que recibirán casi USD 60 millones adicionales respecto al 2025. El PAI contempla inversiones cercanas a USD 150 millones en 22 instituciones de educación superior, fortaleciendo laboratorios, talento humano, investigación y capacidad técnica.
“Que no les mientan: las universidades y escuelas politécnicas recibirán más recursos este año, USD 59 millones para ser exactos”, enfatizó. Añadió que las reducciones puntuales en algunas instituciones responden a factores técnicos como su desempeño y el tamaño del fondo FOPEDEUPO.
Sergio Peña, por su parte, señaló que el presupuesto 2026 “fortalece la seguridad desde su raíz. No es regresivo: es progresivo. No es improvisado: es constitucional. No es debilidad: es planificación inteligente”. Recordó que “las instituciones educativas son la primera línea contra el crimen; los hospitales son refugio y protección; y las fuerzas del orden necesitan un Estado que funcione”.
Otras opiniones respaldaron la necesidad de revisar la reforma, ya que existen algunos temas que, a su criterio, requieren ajustes dentro de la propuesta de inversiones. Que sea analizada con responsabilidad técnica, pero sobre todo humana, para que las finanzas públicas sean sostenibles y transparentes.
Al cierre de la sesión, el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, subrayó que se trató de un debate democrático, con la participación equitativa de todas las fuerzas políticas: 4 legisladores de RC, 4 de ADN, 1 de RETO, 1 del PSC, 1 de PK y 1 independiente.
RSA
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.