Con 82 votos a favor, la Asamblea Nacional aprobó la Ley para el Fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, el sexto proyecto económico urgente remitido por el presidente Daniel Noboa. La normativa establece un sistema de incentivos tributarios y donaciones destinado exclusivamente a potenciar la capacidad operativa y estratégica de las instituciones encargadas de la seguridad, en un contexto marcado por el avance del crimen organizado.
El esquema permite que las donaciones —ya sea en equipos, infraestructura o insumos nuevos provenientes de empresas ecuatorianas o de la cooperación internacional— puedan deducirse hasta en un 30% del impuesto causado, sin devolución. Estos recursos se transferirán directamente a las fuerzas del orden, sin incorporarse a la proforma presupuestaria.
En el debate parlamentario, las bancadas afines al Gobierno resaltaron que la ley robustece la soberanía y fomenta la participación del sector privado en la lucha contra la violencia. Por su parte, sectores de oposición expresaron preocupación por el uso frecuente de la figura de urgencia económica y advirtieron que la dependencia de aportes privados podría debilitar la estructura estatal.
De forma adicional, con 75 votos, el Pleno aprobó una resolución de apoyo a las acciones del Ejecutivo en Imbabura, reconociendo las iniciativas de impulso económico y turístico en la provincia. El documento destaca la inversión de 35 millones de dólares para equipamiento educativo en 65 instituciones y rechaza los hechos violentos recientes, respaldando la labor de las fuerzas de seguridad para preservar la paz y promover el desarrollo productivo.