La Comisión de Desarrollo Económico, Productivo y la Microempresa recibió las comparecencias de Mauricio Letort, presidente de la Federación Hotelera del Ecuador, y de Emilio Gallardo, director jurídico del Comité Empresarial Ecuatoriano, en el marco del tratamiento y previo a la construcción del Informe para primer debate del Proyecto de Ley de Regulación Equitativa del Consumo y Actividades Económicas en Procesos Electorales.
Durante la sesión, Emilio Gallardo señaló que el sector productivo respalda toda iniciativa orientada a mejorar las condiciones de negocios y dinamizar la economía. En este sentido, afirmó que la reducción de la ley seca propuesta en la reforma al Código de la Democracia es vista de manera positiva, al considerar que la actual extensión de la prohibición no ha logrado disminuir el consumo de alcohol, sino que ha incentivado la informalidad y la venta ilegal.
Gallardo advirtió que esta medida ha generado impactos negativos en sectores como el turismo, la gastronomía y el comercio, con caídas de hasta el 40 % en restaurantes, afectaciones del 100 % en bares y discotecas, y cancelaciones de hasta el 60 % en el sector hotelero durante las jornadas electorales. Explicó que una reducción horaria permitiría una recuperación estimada de entre 8 y 10 millones de dólares por cada proceso electoral, al disminuir la cancelación de reservas y reactivar el consumo responsable en establecimientos formales.
Asimismo, destacó que esta reforma contribuiría a la generación de empleo, al fortalecimiento de la economía de servicios y a un mayor control del consumo, al trasladarlo a espacios regulados que cumplen con la normativa y obligaciones tributarias. Sostuvo que la propuesta no afecta el normal desarrollo de la democracia y, por el contrario, genera efectos positivos tanto en la economía como en el combate a la informalidad.
Por su parte, Mauricio Letort advirtió que la actual aplicación de la ley seca provoca una afectación significativa al sector hotelero y turístico, especialmente por la prohibición que rige antes y después de las jornadas electorales. Explicó que el sábado previo a las elecciones queda prácticamente inutilizado para la realización de eventos sociales, lo que impacta de manera directa en la actividad económica del sector, al impedir celebraciones y encuentros que forman parte esencial de la dinámica hotelera y de servicios, calificando esta restricción como desproporcionada.
Letort señaló además que uno de los mayores impactos se evidencia en el turismo extranjero, considerando que la gastronomía ecuatoriana se ha consolidado como un atractivo reconocido a nivel internacional. Enfatizó que para los visitantes internacionales el consumo moderado de bebidas como vino o cerveza forma parte de la experiencia gastronómica, por lo que la prohibición resulta incomprensible, genera molestia y afecta las ventas, que en un 80 % a 90 % provienen de turistas extranjeros.
En este contexto, el representante del sector hotelero respaldó la propuesta de reducir la ley seca a un periodo más razonable, como doce horas antes de las elecciones, a fin de evitar perjuicios innecesarios a la actividad turística y hotelera, sin afectar el desarrollo del proceso democrático.
MEV