
La Sesión N.043 de la Comisión del Derecho al Trabajo y la Seguridad Social estuvo marcada por la sensibilidad, la responsabilidad legislativa y el profundo compromiso con la dignidad humana. Durante esta jornada, la Asamblea Nacional recibió la comparecencia de la asambleísta Janina Rizzo Alvear, proponente del Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria a Varias Leyes para Garantizar la Protección Prioritaria de la Mujer en el Período de Maternidad. Una propuesta nacida desde las voces del territorio, desde las historias reales de mujeres que, en medio de su duelo más profundo, han debido enfrentar también la indiferencia del sistema.

“La maternidad no termina con el alumbramiento; inicia un proceso de recuperación física y emocional que el Estado no puede ignorar”, afirmó la asambleísta Rizzo, subrayando la necesidad de cerrar un vacío legal que hoy obliga a muchas mujeres a regresar a su trabajo incluso después de la pérdida de un hijo. Su intervención recordó que detrás de cada artículo y disposición existen vidas reales, familias golpeadas por el dolor y mujeres que continúan siendo un grupo de atención prioritaria.

El proyecto busca reformar varios cuerpos legales para garantizar que la licencia de maternidad no se pierda bajo ninguna circunstancia, incluso en caso de fallecimiento del bebé. La exposición de la proponente también trajo a la memoria jurisprudencias relevantes, como la sentencia 878-20-JP-24 de la Corte Constitucional, que determinó que la licencia de maternidad tiene como fin proteger la salud y recuperación de la madre, independientemente de la vida del recién nacido.

Durante el debate, la vicepresidenta de la Comisión, Paola Jaramillo, planteó además una disposición adicional para incluir la garantía de licencia al padre en caso de fallecimiento de la madre durante o después del parto, resaltando que la corresponsabilidad y el bienestar del recién nacido también deben considerarse desde una perspectiva integral.
Las intervenciones de las y los legisladores fueron un reflejo de empatía y convicción. Se compartieron testimonios personales y casos que evidenciaron el impacto profundo de la falta de normativa clara. Historias de mujeres que, en medio del duelo, se han visto obligadas a enfrentar procesos laborales sin acompañamiento ni sensibilidad. La asambleísta Rizzo recordó, con enorme humanidad, experiencias de amigas y ciudadanas que han sufrido pérdidas irreparables, y cómo esas vivencias dan forma a una propuesta que no busca privilegios, sino justicia.

La Comisión ratificó su compromiso de continuar con el tratamiento del proyecto, convocar a especialistas médicos para fortalecer el análisis técnico y garantizar que esta reforma avance con la seriedad y urgencia que merece.
Adicional recibimos a Lizbeth Llano como Asambleísta por 1 día, su participación refleja nuestro compromiso real con la inclusión y el involucramiento ciudadano en los procesos legislativos.


La Sesión N.043 reafirma que legislar también es escuchar, sentir y humanizar. Que la ley debe tener rostro, nombre y corazón. Y que la dignidad de las mujeres ecuatorianas es, y seguirá siendo, una prioridad ineludible.
