Participé en la sesión extraordinaria convocada para el 5 de enero de 2026, en la que el Pleno de la Asamblea Nacional recibió la comparecencia del doctor Mario Godoy Naranjo, presidente del Consejo de la Judicatura.
La comparecencia fue motivada por denuncias públicas relativas a supuestas presiones sobre procesos judiciales, en particular expresadas por el juez anticorrupción Carlos Serrano y vinculadas a audios que involucran a un funcionario de la Judicatura. En su intervención, Godoy buscó diferenciar la responsabilidad institucional de la Judicatura de la conducta individual del funcionario involucrado, señalando que las actuaciones del Consejo se han desarrollado “en apego a la norma” y subrayando la remisión de información relevante a la Fiscalía, mientras afirmó que un audio difundido carece de valor probatorio sin el debido manejo de cadena de custodia y que no profundizaría en el mismo caso por existir una investigación en curso.
Sobre la participación de un familiar en procesos vinculados al caso del narco serbio, Godoy indicó que su esposa intervino en una etapa preprocesal y dentro de los marcos permitidos, lo que formó parte de su explicación pública.
El debate tomó un giro político con acusaciones cruzadas entre actores legislativos, y la sesión reflejó tensiones entre quienes exigían respuestas más claras y aquellos que defendían al funcionario o llamaban a un análisis más estructurado de los hechos.
También se registra la incorporación de un tercer punto en el orden del día para tratar una resolución sobre Venezuela, referida a apoyo a Edmundo González Urrutia, aunque fue tratado antes de la llegada de Godoy para permitir el desarrollo ordenado de la agenda.
Como Asambleísta Nacional, trabajo desde mi curul con la convicción de que la política debe volver a servir a la gente: escuchar, construir y legislar con transparencia. Creo en la economía como motor de desarrollo social, en el diálogo como puente y en la educación como el camino hacia un país más justo.
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