La apertura del Centro Violeta en Ambato y en la provincia de Tungurahua representa un paso concreto en la protección de las mujeres y en la garantía de sus derechos. Este logro es resultado del trabajo coordinado entre el Ministerio de Gobierno y el Viceministerio de la Mujer y Derechos Humanos, instituciones que han priorizado la atención integral a víctimas de violencia y la prevención de situaciones de riesgo.
El Centro Violeta no es solo una infraestructura, sino un espacio de acompañamiento, orientación y apoyo especializado para mujeres que enfrentan distintos tipos de violencia. Su implementación responde a una necesidad social real y a un compromiso estatal de brindar respuestas efectivas, cercanas y oportunas.
Más allá de lo simbólico, este avance refleja una visión de política pública basada en la protección, la dignidad y el acceso a justicia. Proteger a las mujeres no es una decisión discrecional, sino una obligación del Estado y un deber con la sociedad en su conjunto.
La puesta en marcha de este centro en Ambato fortalece la red nacional de atención y reafirma que Tungurahua avanza hacia un modelo de gestión pública más humano, preventivo y responsable frente a la violencia de género.