La atención emocional y el bienestar de nuestros estudiantes no pueden depender de la suerte ni de la disponibilidad ocasional de personal. Por eso, estamos recorriendo unidades educativas para constatar, en territorio, si los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) cuentan con el número de profesionales que establece la norma, y así impulsar una reforma legal urgente que garantice atención psicológica oportuna y acompañamiento integral para niñas, niños y adolescentes.
En la ciudad de Esmeraldas visité la U.E. Fiscomisional Sagrado Corazón y la Unidad Educativa Fiscal 5 de Agosto, con un objetivo claro: recabar información real sobre las deficiencias en los DECE, especialmente en la disponibilidad de psicólogos y trabajadores sociales dentro de las instituciones. Escuchar a directivos, docentes y equipos educativos, y observar de primera mano la realidad de cada plantel, permite entender con precisión cómo esta falta de profesionales impacta la convivencia escolar, la prevención de riesgos y la capacidad de respuesta ante situaciones que requieren intervención inmediata.
Este trabajo no se basa en suposiciones, sino en datos levantados directamente en las unidades educativas. Con esa evidencia, avanzamos en la construcción de una propuesta de reforma que fortalezca el sistema de apoyo dentro de las escuelas y colegios, para que el acompañamiento no sea tardío ni limitado, sino oportuno, permanente y con enfoque integral. Porque hablar de educación también es hablar de salud mental, de prevención, de protección y de entornos escolares seguros.
Desde territorio, con compromiso y responsabilidad, seguiremos recorriendo más instituciones, sumando información y articulando soluciones. Nuestros estudiantes merecen ser atendidos a tiempo y con equipos completos, para que su desarrollo académico y emocional tenga el respaldo que necesita.