El Pleno de la Asamblea Nacional recibió este jueves 15 de enero los informes de labores correspondientes al ejercicio 2025, presentados por los titulares de la Fiscalía General del Estado, la Procuraduría General, la Defensoría Pública y el Consejo de la Judicatura, en cumplimiento del artículo 47 de la Ley Orgánica de la Función Legislativa.
Durante las comparecencias, el fiscal general (e), Carlos Alarcón, señaló que la Fiscalía cumple su mandato con rigor técnico y vocación de servicio, sustentada en los pilares de transparencia, efectividad e innovación. Por su parte, el procurador general, Juan Carlos Larrea, subrayó que la gestión institucional está orientada a la defensa del interés público y del patrimonio del Estado, mediante un modelo preventivo y procesos modernizados.
A su turno, el defensor público general, Ricardo Morales, enfatizó la territorialización de la justicia como una estrategia clave para acercar los servicios a la ciudadanía, mientras que el presidente del Consejo de la Judicatura informó sobre avances en estadística judicial, ejecución presupuestaria e implementación de normas de calidad.
El asambleísta por Imbabura, Pablo Jurado Moreno, destacó la relevancia de estos informes como parte del ejercicio de control político y transparencia institucional.
“Esta información será materia de análisis responsable desde la Asamblea Nacional y, en el caso de requerir información adicional sobre algún tema en específico, así lo haré, siempre con el objetivo de fortalecer el sistema de justicia y garantizar respuestas claras a la ciudadanía”, señaló.
Jurado recalcó que la evaluación permanente de las instituciones del Estado es fundamental para consolidar la confianza ciudadana y asegurar un servicio de justicia oportuno, eficiente y cercano a la gente.
Soy Pablo Jurado, nací en Ibarra el 6 de febrero de 1961 y desde entonces mi vida ha estado ligada a esta tierra que tanto quiero: Imbabura. Vengo de una familia honorable, de esas que te enseñan a valorar cada logro y a nunca olvidar de dónde vienes. Me eduqué en el Colegio Teodoro Gómez de la Torre y luego llegué a la Universidad Central del Ecuador, donde me gradué como licenciado en Ciencias de la Información.
Mi primera pasión fue el periodismo. Empecé como periodista deportivo en varias radios de Ibarra y Quito, con la emoción de un joven que soñaba en grande. Después llegaron los diarios El Comercio en Quito y El Norte en Ibarra, donde pude escribir y compartir mis ideas con la gente. Ese amor por la comunicación me llevó incluso a ser presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y de la UNP.
Con el tiempo, la política me encontró. En 1981 me afilié a la Izquierda Democrática y, desde entonces, fui aprendiendo desde abajo: jefe de Relaciones del Municipio de Ibarra, jefe del IECE, consejero alterno, secretario del Consejo Provincial… Cada cargo me enseñó algo distinto, pero todo me reafirmó que lo mío era trabajar por la gente.
La confianza de mis conciudadanos me llevó a ser concejal en 1996 y en 2002, y en ese último periodo me nombraron vicealcalde. En 2004 la vida me regaló un gran honor: ser elegido alcalde de Ibarra. Allí confirmé que gobernar no es mandar, sino escuchar y servir.
Años más tarde, en 2014, hombres y mujeres de Imbabura me eligieron prefecto. Fueron años de mucho trabajo, donde mi prioridad fue abrir caminos, mejorar la vialidad, impulsar proyectos de riego y darle nuevas oportunidades a nuestra provincia. En 2019 volví a recibir el respaldo inmenso en las urnas y, poco después, tuve el privilegio de presidir el Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador por dos periodos consecutivos.
Ahora, en 2025, el destino me puso otro reto: ser asambleísta por Imbabura con el Movimiento Construye. Asumo con la misma convicción que me ha acompañado toda la vida: hacer política no es un privilegio, es un compromiso con la gente.
Soy periodista, abogado, magíster en Derecho Constitucional, pero, por encima de todo, soy un ibarreño agradecido, un hombre que nunca olvida que cada paso que ha dado lo debe al cariño, la confianza y la esperanza de su pueblo. Simplemente, soy el amigo Pablo.