El día 19 de agosto, durante mi intervención en el Pleno de la Asamblea Nacional sobre la Ley de Transparencia Social, reafirmé que el Ecuador atraviesa momentos que nos exigen decisión, firmeza y coherencia ética. La esperanza de nuestro país está en la transparencia, en la confianza ciudadana y en la integridad con la que ejercemos la función pública.
La Ley de Transparencia Social, presentada por el presidente Daniel Noboa, no es únicamente un texto jurídico. Es un compromiso moral con cada ecuatoriano que exige claridad, honestidad y justicia en el manejo de los recursos. Su objetivo es claro: construir un Estado íntegro y transparente, capaz de enfrentar con firmeza al crimen organizado y al lavado de activos.
Entre los años 2007 y 2020 circularon más de 22 mil millones de dólares sin explicación dentro del sistema financiero nacional y tan solo en los primeros cinco meses del año 2025, la UAFE detectó más de 600 millones de dólares de origen sospechoso. Estos recursos no solo erosionan nuestra economía, sino que abren la puerta al fortalecimiento de estructuras criminales.
Esta ley marca un antes y un después, estableciendo reglas justas y proporcionales: cada dólar tendrá un origen y un destino identificable, los donantes y beneficiarios serán claros, y quienes incumplan la normativa enfrentarán sanciones firmes. La transparencia no es castigo ni amenaza; es confianza, dignidad y seguridad para toda la sociedad. Rendir cuentas no debe ser un trámite burocrático, sino un puente de confianza entre las instituciones y la ciudadanía.
María Besibell Mendoza Ibarra es una destacada economista, empresaria ganadera y actual asambleísta por la provincia de Manabí. Su trayectoria profesional y personal se encuentra profundamente vinculada al sector agropecuario, en particular a la ganadería, actividad que ha ejercido con pasión, conocimiento técnico y una visión innovadora orientada al desarrollo sostenible.
Desde temprana edad, fue testigo del esfuerzo y la dedicación de su familia por fortalecer el aparato productivo de la provincia. Tras culminar sus estudios de maestría en Madrid, retornó al país para asumir el liderazgo de las empresas agropecuarias familiares, entre ellas Guzerat BOS Genética Bovina, iniciativa orientada a la introducción y posicionamiento de la raza Guzerat en Ecuador.
Bajo su dirección, el proyecto Guzerat se consolidó como un referente de innovación genética en el país, contribuyendo al mejoramiento de los estándares de producción bovina y generando nuevas oportunidades para el desarrollo del sector rural.
María Besibell Mendoza Ibarra representa un liderazgo rural renovado: técnico, cercano a las necesidades del territorio y profundamente comprometido con el fortalecimiento del sector agroproductivo del país. Su labor está guiada por el propósito de contribuir a la transformación integral de Manabí y del Ecuador, posicionando al sector agropecuario como un pilar estratégico para el desarrollo sostenible, la generación de oportunidades y el bienestar de las comunidades