En el Pleno de la Asamblea Nacional, hoy 19 de septiembre, participé en el primer debate del Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria de la Ley de Movilidad Humana, un texto que unifica ocho proyectos de ley y busca fortalecer la protección y los derechos de los ecuatorianos en movilidad, tanto dentro como fuera del país.
Esta reforma refleja un esfuerzo conjunto de diferentes bancadas y sectores, demostrando que es posible trabajar unidos en beneficio de miles de familias ecuatorianas afectadas por la movilidad humana.
En mi intervención, quise resaltar un aspecto fundamental: las repatriaciones y las declaratorias de vulnerabilidad, que no son solo términos técnicos, sino vidas humanas. Cuando un compatriota enfrenta una catástrofe natural, un conflicto armado o una pandemia lejos de su tierra, el Estado tiene el deber de tenderle la mano y garantizar asistencia oportuna.
La reforma que debatimos propone activar mecanismos claros, rápidos y solidarios de emergencia colectiva en el exterior, para que los grupos de ecuatorianos en situación de riesgo reciban apoyo inmediato. Asimismo, se establece que la repatriación será asumida por el Estado únicamente cuando se declare la vulnerabilidad económica de las familias, asegurando que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan, sin trámites burocráticos que prolonguen la incertidumbre y el sufrimiento.
Este primer debate demuestra que la Asamblea Nacional puede construir consensos en torno a los derechos de los más vulnerables, fortaleciendo procesos claros y justos de repatriación y asistencia. Desde este espacio, remitiremos observaciones técnicas adicionales para perfeccionar la figura de emergencia colectiva y garantizar que ningún ecuatoriano quede abandonado más allá de nuestras fronteras.
Este proyecto no solo busca actualizar la normativa vigente, sino garantizar derechos, protección y asistencia efectiva a todos los migrantes ecuatorianos, especialmente en contextos de emergencia y vulnerabilidad. Reafirma el compromiso del Estado de actuar con oportunidad, humanidad y responsabilidad frente a quienes se encuentran lejos de su tierra. De esta manera, la Asamblea Nacional fortalece su rol en la defensa de la dignidad humana y en la construcción de una legislación más justa y solidaria.
María Besibell Mendoza Ibarra es una destacada economista, empresaria ganadera y actual asambleísta por la provincia de Manabí. Su trayectoria profesional y personal se encuentra profundamente vinculada al sector agropecuario, en particular a la ganadería, actividad que ha ejercido con pasión, conocimiento técnico y una visión innovadora orientada al desarrollo sostenible.
Desde temprana edad, fue testigo del esfuerzo y la dedicación de su familia por fortalecer el aparato productivo de la provincia. Tras culminar sus estudios de maestría en Madrid, retornó al país para asumir el liderazgo de las empresas agropecuarias familiares, entre ellas Guzerat BOS Genética Bovina, iniciativa orientada a la introducción y posicionamiento de la raza Guzerat en Ecuador.
Bajo su dirección, el proyecto Guzerat se consolidó como un referente de innovación genética en el país, contribuyendo al mejoramiento de los estándares de producción bovina y generando nuevas oportunidades para el desarrollo del sector rural.
María Besibell Mendoza Ibarra representa un liderazgo rural renovado: técnico, cercano a las necesidades del territorio y profundamente comprometido con el fortalecimiento del sector agroproductivo del país. Su labor está guiada por el propósito de contribuir a la transformación integral de Manabí y del Ecuador, posicionando al sector agropecuario como un pilar estratégico para el desarrollo sostenible, la generación de oportunidades y el bienestar de las comunidades