Tuve el honor de participar en el “Encuentro Regional de Personas Mayores: Construyendo Caminos de Dignidad”, realizado en la Asamblea Nacional del Ecuador, un espacio profundamente enriquecedor donde se reunieron delegaciones de diversos territorios como Anguilla, El Salvador, Perú, Paraguay, Colombia, así como representantes de América Latina y el Caribe.
Este encuentro fue una oportunidad para analizar, compartir y debatir los principales desafíos y oportunidades que enfrentan las personas mayores en nuestra región, poniendo en valor su experiencia, sabiduría y aporte a la sociedad. Escuchar sus voces nos recuerda que el envejecimiento debe ser entendido como una etapa activa, participativa y digna de la vida.
El diálogo regional permitió identificar buenas prácticas y construir propuestas conjuntas orientadas a garantizar un envejecimiento activo y con derechos, fortaleciendo políticas públicas que promuevan la inclusión, el respeto y el bienestar integral de las personas mayores.
Espacios como este reafirman la importancia de trabajar de manera articulada, aprendiendo unos de otros, para avanzar hacia sociedades más justas, solidarias y humanas, donde nadie quede atrás y donde la dignidad acompañe cada etapa de la vida.