Como miembro del Comité de Ética de la Asamblea Nacional, reafirmo ante el país mi compromiso con un análisis riguroso, responsable e imparcial de la denuncia presentada. La transparencia, el respeto al debido proceso y la ética pública son pilares fundamentales para fortalecer la institucionalidad democrática. Actuar con objetividad y madurez política no solo es una obligación legal, sino un deber moral con la ciudadanía. El Ecuador demanda responsabilidad, claridad y coherencia en cada decisión, y desde esta Comisión trabajaremos para honrar esa confianza.
