Tuve el honor de participar en la Sesión Solemne de la provincia de Tungurahua, celebrada en el marco de la tradicional Fiesta de las Flores y las Frutas. Esta festividad es mucho más que una tradición; es un testimonio vivo de la resiliencia, la identidad y el espíritu emprendedor de su gente.
Estos encuentros son fundamentales, pues no solo rinden tributo a la rica herencia histórica y cultural de nuestras provincias, sino que también consolidan los lazos con la ciudadanía, reafirmando nuestro compromiso de trabajar juntos por un futuro de progreso y unidad.