





En el marco de la Fiesta de las Flores y las Frutas, la Asamblea Nacional celebró una sesión solemne en Ambato, un acto profundamente simbólico que reafirma la importancia histórica, cultural y productiva de nuestra ciudad para el Ecuador. Este encuentro se llevó a cabo en la Universidad Uniandes, con la participación de autoridades locales, asambleístas y representantes de distintos sectores sociales. En este espacio de reconocimiento y memoria, tuvimos el honor de destacar a ciudadanos ejemplares, empresarios visionarios y personajes tradicionales que, con su trabajo y legado, han construido el Ambato próspero y dinámico que hoy admiramos. Cada intervención fue un recordatorio de que esta tierra no solo celebra flores y frutas, sino también esfuerzo, resiliencia y liderazgo.
Asambleísta Electa por la Provincia de Tungurahua

Doménica Carolina Escobar Galarza, asambleísta electa por la provincia de Tungurahua, es una voz apasionada que emerge del corazón de su comunidad. Con una sólida formación en Comunicación Social y en camino hacia su título en Jurisprudencia, Doménica combina su amor por las palabras con un profundo compromiso con la justicia social. Su trayectoria está marcada por un deseo inagotable de empoderar a quienes a menudo no son escuchados, generando espacios inclusivos donde cada opinión cuenta. Ella cree que la política puede ser una herramienta de transformación, y está decidida a utilizar su plataforma para crear un entorno donde la equidad y la transparencia no sean solo ideales, sino realidades palpables para todos.
Como asambleísta, Doménica no solo representa a los ciudadanos de Tungurahua, sino que se convierte en su aliada en la búsqueda de un futuro más justo y equitativo. Está comprometida a fomentar un diálogo abierto y constructivo, impulsando leyes que realmente reflejen las aspiraciones de su gente. Su visión es clara: construir una sociedad donde la cultura, tradiciones y sueños de cada ecuatoriano se vean reflejados en una realidad compartida. Juntos, bajo su liderazgo, nuestros logros se transforman en triunfos colectivos, y cada paso hacia adelante se convierte en una celebración de nuestro potencial como comunidad.