Hoy mantuvimos un encuentro con las y los defensores del Chocó Andino, quienes expresaron su preocupación por la situación ambiental que enfrenta este territorio reconocido por su enorme riqueza natural y su importancia para el equilibrio ecológico del país.
Durante la reunión se denunció que, pese al mandato popular que dijo NO a la minería en esta zona, aún existen concesiones mineras vigentes dentro de este territorio, lo que genera alarma entre las comunidades y organizaciones que han defendido durante años este ecosistema.
Además, señalaron que la presencia de proyectos hidroeléctricos estaría afectando el equilibrio hídrico de la zona, provocando impactos en los ríos que abastecen de agua a comunidades y ecosistemas de este importante corredor biológico.
El Chocó Andino es considerado uno de los territorios con mayor biodiversidad del Ecuador y un espacio clave para la conservación ambiental. Por ello, las comunidades han insistido en que la voluntad popular expresada en las urnas debe ser respetada y cumplida.
En este contexto, reafirmamos nuestro compromiso de defender el agua, la vida y los derechos de la naturaleza, así como de acompañar la lucha de las comunidades que protegen este territorio frente a intereses extractivos que ponen en riesgo su futuro.
La defensa del Chocó Andino no es solo una causa ambiental: es también una defensa de la democracia, del respeto a la voluntad del pueblo y del derecho de las futuras generaciones a vivir en un ambiente sano.